Los holandeses del Sub 17 cumplen literalmente con su tarea
(Lima)
(dpa) - No sólo de fútbol vive el hombre. Eso lo saben los integrantes de la selección de Holanda en el Mundial Sub 17 que se juega en el Perú, pues aprovechan las horas libres para prepararse para esa competencia que se da más allá de las canchas.
La concentración de Holanda se transforma cada mañana en una pequeña escuela secundaria. Si el partido terminó en triunfo o derrota, esa es otra historia, pero los jugadores están ahí en las mesas con sus libros y cuadernos, gambeteando números, dribleando letras, en medio de una disciplina propia de cualquier colegio.
Como en toda escuela, hay un profesor. Ger van Haarteren es un educador de larga trayectoria que está al frente del proyecto. La cabeza rapada y el ceño fruncido le dan un cierto aspecto de maestro intransigente, pero él sabe combinar disciplina con benevolencia y se lleva bien con todo el plantel.
"En Holanda estamos convencidos de que hay que educarse para ser un buen deportista, ya que sabemos que el fútbol no sólo se juega con los pies, sino también con la cabeza y el corazón", afirma Van Haarteren.
"Por acá han pasado jugadores de la talla de Arjen Robben y Ruud Van Nistelrooy, todos muy capaces y educados, en parte gracias al trabajo que hicimos con ellos", se vanagloria el profesor en diálogos con la prensa en el Perú.
El mediocampista Geert Arend Roorda resume en tres palabras lo que los jugadores piensan de su profesor": "Lo sabe todo".
El programa es impulsado por la Real Asociación de Fútbol de Holanda y tiene carácter obligatorio. Cuando los jugadores se ausentan durante semanas de sus colegios para representar al país en competencias deportivas, las directivas tienen que garantizarles que recibirán clases.
"Así, al regresar a casa no estamos atrasados respecto a nuestros compañeros", comenta Roorda. Los programas escolares de Van Haarteren están coordinados con los respectivos colegios y también hay contacto permanente con padres y clubes.
Generalmente, muchos aspirantes a futbolistas profesionales descuidan los estudios cuando perciben la posibilidad de desarrollar la carrera. Pero el balompié puede ser traicionero y hoy ninguno de esos futbolistas que apenas salen de la adolescencia puede decir que tiene el futuro asegurado.
Por eso, los holandeses, que no sólo forman uno de los equipos que mejor juegan en el Mundial -de hecho ya están en semifinales-, sino que además ganan simpatías en el Perú por estar entre los más sencillos en el trato con los aficionados, tienen un libro y un cuaderno al lado de la pelota.