(Chiclayo)
La selección sub 17 holandesa, que clasificó a semifinales tras derrotar a Estados Unidos, llegó a Chiclayo confiada en derrotar a México y pasar a la gran final.
El próximo jueves 29 de septiembre, en el estadio Elías Aguirre, las cosas van a estar al rojo vivo. Frente a un México tranquilo, que espera en esta ciudad desde ayer el día decisivo, se ubica una Holanda que transpira confianza. La selección en pleno, puesta en Chiclayo desde la tarde de hoy, está segura de que logrará así su pase a la gran final del domingo, prevista en la ciudad de Lima. Tanto entrenador como jugadores coincidieron en una visión: obtener un buen resultado frente a los aztecas, a quienes respetan, eso sí, como dignos rivales.
A su llegada a Chiclayo, el entrenador holandés Ruud Kaiser manifestó que si bien no conoce muy a fondo a los mexicanos sabe que son un buen equipo. “Por algo están donde están; nuestra estrategia va a ser la de siempre: el ataque en grupo y ordenados. Estoy analizando unos videos de nuestros rivales para conocerlos mejor”, sostuvo.
Como se sabe, Holanda ha sido una gran sorpresa en este Mundial, ha ido de menos a más y logró clasificar segunda, detrás de Brasil, en la primera ronda del grupo D. Luego superó por dos a cero el escollo de un bien afiatado equipo de Estados Unidos en cuartos de final. Ahora espera con ansias el momento de poder ganar a los veloces y tácticos mexicanos.
El moreno delantero, Jeffrey Sarpong, quien anotó los dos goles ante los americanos y es la estrella de su equipo y de su país, reconoció las muchas cualidades del rival y vaticinó que el partido iba a ser difícil. “Dependemos de nosotros mismos. Estamos, sin embargo, confiados en el triunfo, aunque a la vez reconocemos el buen juego de los de México”, añadió.
El arquero naranja, Tim Krul, también mostró su respeto por los charros y, sobre todo, por los potentes tiros de larga distancia. Dijo que Holanda tenía una gran responsabilidad. “Queremos ganar y vamos a hacerlo”, fue su determinación.
Sobre su estadía en el Perú, el guardameta opinó que es un país muy acogedor, con pobladores amistosos, un ambiente agradable y que han tenido suerte con el clima. “Desde que llegamos nos ha ido bien. Aquí en Chiclayo todavía no conocemos mucho… pero no hay quejas”, finalizó con un entrecortado castellano.
Ruud Kaiser, finalizando su improvisada conferencia con medios locales e internacionales a la entrada al Hotel donde se aloja, dijo que por hoy no entrenarían, que el viaje desde Trujillo había sido bonito por el paisaje y sus gentes, pero estaban un poco cansados y lo único que querían era “almorzar algo ligero y, luego, tener un bonito sueño como, por ejemplo, ganar a México”. Para eso sólo pensaban por el momento en “dormir, dormir y dormir”.