Ni el ingreso al banquillo del ex jugador Víctor "Pitín" Zegarra fue
suficiente para que el juego de Alianza Lima genere algún aplauso desde la tribuna.
"Pitín" Zegarra mandó al campo de Matute a su mejor once, pero los
jugadores estuvieron con la suerte de espaldas. Con un Arístides Rojas irresoluto hasta
con el arco vacío, con un apático Henry Quinteros en la labor de creación y un
Marquinho divorciado del fútbol que todos le conocemos, no se podía esperar más del
equipo blanquiazul que a duras penas se dividió los puntos con Sporting Cristal.
Lo que ambos equipos mostraron en la cancha demuestra el mal momento por el que
atraviesan en el Torneo Apertura. El ingreso en el ataque de Renzo Benavides entró
por el lesionado Chévez- le dio mayor movilidad a los íntimos, pero el juvenil ariete no
encontró en Bratzo Gil al acompañante ideal para hacer daño en la zaga celeste, que se
defendió bien.
En filas celestes reapareció el espigado delantero Roberto Silva, a quien se le notó
falto de fútbol. Su compañero de ataque, el venezolano Daniel Noriega, no le pudo ganar
el duelo al lateral Marcial Salazar. Una falta dentro del área sobre el David Soria, casi
el final del partido, pudo ser sancionada como penal, pero al árbitro amonestó al
celeste por fingir.
La presencia desde el inicio de César Balbín provocó varios ataques de los muchachos
de Juan Carlos Oblitas, pero arriba la pareja de atacantes no concretó ni con el ingreso
de Aldo Olcese en la segunda etapa.
Ante tan pobre espectáculo, a los escasos hinchas sentados en las graderías sólo les
quedó silbar por tan nefasto partido que jugaron a sus parciales. Y es que este cero a
cero entre Alianza Lima y Sporting Cristal sólo será recordado porque Miguel Vega puso
fin al suplicio con el pitazo final.