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Lima,
10/30/2002 |
Bolívar soportó todo y alcanzó las semifinales
(La Plata) Por JUAN BUTVILOFSKY- Después de sufrir una emboscada y perder a su arquero titular, el Bolivar afrontó el partido ante Gimnasia con grandeza, lo perdió 2-0, pero avanzó a las semifinales de la Copa Sudamericana por diferencia de goles.
El conflicto entre estas dos instituciones había comenzado en La Paz. El técnico de Gimnasia, Carlos Ramacciotti, había denunciado malos tratos y agresiones de parte de hinchas bolivianos en el cotejo de ida, que había terminado en victoria para el Bolivar por 4 a 1. Además, los futbolistas locales habían ingresado aquella vez al campo de juego del Estadio Hernando Siles con balones de plástico, burlándose de sus rivales, ya que los platenses se habían entrenado con ese tipo de pelotas y barbijos para simular los efectos negativos de la altura en el juego.
Como represalia, fanáticos (léase locos) de Gimnasia apedrearon este miércoles al micro que trasladó a la delegación del Bolivar al bosque platense y destruyeron varios vidrios del vehículo. Una astilla de vidrio, para colmo, lastimó al arquero Leonardo Fernández, quien finalmente no pudo jugar el encuentro (lo reemplazo el suplente y su equipo actuó sin guardavalla de relevo). Este partido estuvo a punto de ser suspendido, pero Mauro Cuellar, titular del club boliviano, instó a los suyos a presentarse pese a todo, y los protagonistas, tras aceptar las garantías que les ofrecieron, saltaron al campo.
Después de esta barbarie también hubo lugar para el fútbol, pero la primera “guerra”, la psicológica, ya había tenido un claro vencedor: Gimnasia.
El pleito comenzó 21.50 (había sido programado para las 21.10), tras un minuto de silencio que sirvió para recordar a Herman Gaviria y Giovanni Córdoba, los dos jugadores del Deportivo Cali que habían fallecidos la semana pasada.
Esta historia era sencilla. El local debía ganar por tres goles de diferencia para forzar un desempate por disparos desde el punto penal, o por más para avanzar a las semifinales. Los bolivianos se podían dar el “lujo” de perder por dos tantos para lograr el objetivo.
Conciente de la misión, el “Lobo” salió a comerse a su rival desde el vamos y la visita tuvo que acomodarse bien cerca de su propio arco para cerrarle los caminos a Gimnasia.
A los 12 minutos, los de Carlos Ramacciotti quebraron el cero. Claudio Enría desbordó por la banda izquierda, envió un centro y, tras una rebote en el tímido arquero Mauro Machado, Víctor Muller mandó la pelota a la red con un frentazo. 1 a 0.
Concientes de las debilidades de su oponente en el juego aéreo, los jugadores de Gimnasia siguieron lanzando centros y más centros, y ese camino dio dividendos. A los 20, Enría aprovechó un error de Machado y estrelló un cabezazo en el travesaño, y a los 31, en una acción polémica, Muller anotó el segundo de su equipo con otro frentazo (los bolivianos reclamaron enfurecidos que el lateral previo el gol era para ellos y no para el local).
El Bolivar sólo lograba aplacar la furia de Gimnasia cuando jugaba la pelota a ras del piso, pero eso pasó poco y nada, y el primer tiempo fue para ellos un calvario, como la previa...
En el complemento, el desarrollo del partido fue diferente por dos factores: los jugadores de Gimnasia sintieron el desgaste físico y los hombres del Bolivar usufructuaron mejor los espacios que dejaba su rival en su campo.
Fue así que de la mano de Gatti Ribeiro, Ferreira y Botero, el Bolivar fue protagonista en la parte final del cotejo y hasta mereció acortar la ventaja.
En el último cuarto de hora, Ramacciotti metió mano en el banco de los suplentes y mandó a la cancha al colombiano Salazar, a Turienzo y a Matías Arce, pero ya no había remedio. El local se arrastraba y la visita era fútbol en estado puro...
Cayeron algunos de centros más, Bolivar desperdició varias oportunidades e, inevitablemente, llegó el final, el que ningún hincha de Gimnasia soñó el término de la primera parte.
El resultado global (4-2) catapultó al Bolivar a las semifinales de la Copa Sudamericana, en donde se topará con otro club argentino: San Lorenzo de Almagro.
Gimnasia lo intentó todo, lo permitido y lo repudiable, pero no hay caso: al fútbol se gana jugando al fútbol, y el Bolivar jugó a eso.
Síntesis:
Gimnasia: Olave; Germán Noce, San Esteban y Goux; Pautasso, Esteban González, Choy y Scotti; Germán Castillo, Enría y Muller.
DT: Carlos Ramacciotti.
Bolívar: Machado; Gatti Ribeiro, Oscar Sánchez, Lígori, Sandy y Colque; Ferreira, Tufiño y Guiberguis; Galindo y Botero.
DT: Vladimir Soria.
Goles:
1-0: 12mpt, V. Muller (G).
2-0: 31mpt, V. Muller (G).
Estadio: Gimnasia.
Árbitro: Gustavo Gallesio (Uruguay).
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