(Arequipa) (dpa) El Perú se convirtió este viernes en escenario gigantesco de una fiesta futbolera, después de que Cienciano de Cusco se titulara campeón de la Copa Sudamericana al vencer por 1-0 a River Plate de Argentina en la ciudad de Arequipa.
Las fiestas mayores se concentraban en Cusco, la capital del Imperio Inca que no pudo ver la final por falta de un estadio con suficiente aforo. Miles de personas se tomaron las calles en una jornada que se prolongará por varias horas, quizás días.
Similar situación se vivía en Arequipa, donde la celebración no es sólo de sus pobladores, sino también de los miles de cusqueños que viajaron para estar más cerca del partido.
Ningún equipo peruano había ganado nunca un torneo sudamericano. Los topes máximos de un país eminentemente futbolero eran cuando Universitario y Sporting Cristal llegaron a la final de la Copa Libertadores en 1972 y 1997, respectivamente.
Cienciano, equipo modesto integrado por jugadores de pobres antecedentes, ha desatado todo un fenónemo sociológico, resaltado además por proceder de la ciudad que enmarca la identidad nacional.
Germán
Carty
Aunque muy pocos confiaban en su capacidad, el veterano delantero
Germán Carty ha demostrado en la Copa Sudamericana
-en campos complicados y ante grandes rivales- que sigue vigente
.