Estando definidos casi la totalidad de equipos clasificados de cada grupo, vemos a la mayoría de los favoritos tomar las primeras posiciones. Dentro de la expectativa futbolística que usualmente se genera por los partidos del Mundial, quiero mencionar algunos aspectos que he notado en este importante evento.
De inicio dedicarle unas líneas a la actuación de los árbitros en este mundial. Considero que se debe resaltar el aspecto físico que han mostrado en todos los encuentros si tenemos en cuenta la velocidad de la práctica del fútbol actual. La FIFA previo a la nominación de la lista sometió a un estricto Test Físico a las ternas postulantes, quedando muchas eliminadas si uno de los componentes no pasaba el Test. Si solo tomamos de ejemplo el episodio en el cual un árbitro nacional no pudo cumplir con los estándares físicos, caso que también sucedió en Europa, notamos que es un tema importante para las exigencias solicitadas por FIFA.
En el fútbol moderno, el buen estado físico predomina en los
actuales futbolistas, lo que obliga a que los árbitros tengan que estar a la par. De esta manera, vemos que los referís han realizado un despliegue de energía tremendo y están, en todo momento, cerca de la jugada.
Por lo tanto, puedo asegurar que el arbitraje ha mejorado, también por el empleo de la tecnología al tener comunicación entre los referís, por medio de audífonos, lo que hace que el juego se agilice y las determinaciones sean más justas. Gracias a ello, tenemos un mundial con una competencia netamente deportiva y con muchos goles.
El único encuentro que considero se puede generar una crítica es sobre el desempeño del referí paraguayo Carlos Amarilla, que dirigió el encuentro entre Suiza y Togo. Notamos claramente el favoritismo hacia los suizos lo que trajo, posteriormente, una serie de especulaciones.
Otro aspecto que vale la pena mencionar es sobre el ambiente de fiesta que se vive en Alemania desde que se inició el Mundial. Tanto los campos deportivos, que se encuentran en formidable
estado, como la afición nacional e internacional, brindan un contexto extraordinario para el desarrollo del evento más importante del fútbol.
La organización, en la que el pueblo alemán participa activamente, evidencia mucho la seriedad que han tomado sobre este evento, donde existen todas las garantías de seguridad para que predomine la tranquilidad y se disfrute de lo mejor del fútbol mundial.
En cuanto al fútbol, se han anotado muchos goles, los equipos mejoran en cada presentación y, si bien a algunos equipos considerados favoritos les cuesta clasificar, como el caso de Brasil, la historia nos indica que los mejores serán los que continúen avanzando.
Sin embargo, y particularmente, el caso de Brasil demuestra que sus rivales adoptan un juego bastante conservador, tratando de controlar a sus jugadores desequilibrantes que gracias a sus genialidades han sido factores determinantes para quedarse con un triunfo.
Argentina demostró que el problema que tenía era simplemente de
formación de equipo, más no de falta de jugadores: lo demostró luego de la goleada ante Serbia y Montenegro por un contundente 6-0. Saviola, Riquelme y Crespo, jugadores que no tenían el respaldo de la afición la recuperaron con su extraordinaria actuación. En el complemento, Tévez y Messi, reclamados por la afición bonarense, sellaron el triunfo argentino.
Por otro lado, apreciamos el avance de la selección alemana, la clasificación de Inglaterra y Suecia, la madurez del fútbol español y las actuaciones de Holanda, Italia y Francia, único favorito que peligra su clasificación. México también logró clasificar pese a su caída frente a Portugal.
Espero que en los octavos de final las selecciones nos brinden un mejor nivel, donde se aprecie buen fútbol, alto nivel técnico y muchos goles para la afición internacional. Por mi parte, apuesto por Argentina y Brasil, como representantes sudamericanos; a nivel europeo, confío en el buen desempeño de Alemania, Inglaterra y España.
Hasta la próxima...
¿Considera justa la elección como mejor jugador del mundial a Zinedine Zidane?