Italia derrotó a Francia por penales (5-3) luego que el partido terminara 1-1 con goles de Zidane (penal) para Francia y Materazzi de golpe de cabeza. Italia es el nuevo campeón del mundo.
Si bien fue una final del mundial, este partido dejó la sensación de que ambos equipos quedaron con una deuda futbolística a lo largo de los 120 minutos de juego. Esta apreciación la respaldo por el hecho de que tanto Italia, como Francia, se preocuparon más por reforzar sus líneas defensivas, jugando con un solo delantero, sin muchas posibilidades de gol.
Francia con Thierry Henry e Italia con Toni fueron los únicos delanteros de punta con que alinearon ambos equipos. Tanto el técnico Marcello Lippi como Domenech se preocuparon de poblar el medio campo y restar espacios a los jugadores habilidosos. Esta situación nos lleva a analizar por qué las grandes estrellas
no han demostrado lo mejor de sus cualidades ya que jugar un fútbol donde cada vez hay menos espacios hace muy difícil que puedan aparecer en todo su esplendor.
Si Zidane hizo dos partidos extraordinarios frente a España y Brasil fue porque estos equipos salieron con mentalidad netamente ofensiva y como favoritos del encuentro, dejando espacios que fueron bien aprovechados por las características de juego de un jugador como Zidane, quien lució en un nivel superlativo.
Sin embargo, ante Portugal e Italia, Zidane no logró desenvolverse como en partidos anteriores, pues no tuvo las mismas oportunidades al tener a rivales que no dejaron espacios para que pueda realizar sus extraordinarias jugadas. Sin lugar a dudas, el juego practicado en el Mundial demuestran que estas tácticas pueden predominar en el futuro.
Todo este planteamiento se debe
a los técnicos, algo que, a mi parecer, deja una deuda con el fútbol, pues no vimos tácticas ofensivas, más aún teniendo en sus filas a grandes jugadores con todas las condiciones para realizar buen fútbol.
Otro aspecto para analizar es que de 8 encuentros jugados entre cuartos de final, semi-final y finales, en 4 se ha jugado alargue y tiros de penales lo que demuestra que el aspecto físico ha sido determinante para el resultado de los encuentros.
A ello añadimos que ha sido un mundial donde se han anotado pocos goles, lo que nos deja el mundial que acaba de finalizar es un fútbol defensivo con jugadores polifuncionales de características mixtas, veloces, que puedan pasar rápidamente de una acción defensiva a ofensiva.
En el partido realizado el día sábado, Alemania se quedó con tercer lugar, luego de derrotar a Portugal por 3 goles a 1.
Los alemanes cumplieron una muy buena actuación a lo largo del torneo y lo demostraron consiguiendo un honroso tercer puesto, además de ser un impecable anfitrión en esta copa del mundo.
La presencia de Oliver Khan en el arco, así como la aparición de un nuevo goleador como Fabian Schweinsteiger que convirtió 2 goles, dieron a este equipo alemán una motivación extra que le sirvió para ganar el encuentro.
Luego de finalizado el Mundial Alemania 2006, considero que las tácticas defensivas no permitieron lucir lo mejor del fútbol mundial y costó mucho a los grandes jugadores demostrar sus habilidades por la marca a la que eran sometidos.
Italia fue un justo campeón que fue mejorando en el transcurso del torneo, añadiendo al fútbol tradicionalmente defensivo alternativas de ataque que le bastaron para lograr el titulo.
Hasta la próxima...
¿Considera justa la elección como mejor jugador del mundial a Zinedine Zidane?