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¡Gracias Cienciano!
Por Kike Giles
Director de
Deportes - www.peru.com
Ante proezas como las de Cienciano es casi imposible no perder la cordura, dejarse llevar por la euforia y ser parte de esta enorme e imborrable alegría que nos ha vuelto a brindar el cuadro rojo del Cusco.
Y es que para los peruanos, tan poco acostumbrados a logros deportivos y a buenas noticias, el nuevo éxito logrado por Cienciano nos proporciona la inyección anímica necesaria para darnos cuenta que no hay imposibles y ¡sí se puede! alcanzar nuestros sueños cuando las cosas se hacen bien.
Hablar del partido ante Boca es señalar que el cuadro argentino estuvo a dos minutos de llevarse el título, pero subestimaron a un equipo con agallas, que cuando le falta fútbol apela al corazón, y fue así como los rojos lograron el empate ante los xeneizes, una igualdad que nadie podía creer. No porque los argentinos sean invencibles, sino porque los cusqueños no habían hecho un buen partido (aunque eso es lo de menos ahora) y parecía estar más cerca el segundo gol boquense que la paridad peruana.
Así terminó el partido, llegaba la hora de los penales, y al parecer Cienciano ya tenía concertada una cita con la gloria, aquella que pocos creían y que penal a penal Ibarra, La Rosa, Portilla, Acasiete e Ibáñez se encargaron de escribir: Cienciano campeón de la Recopa Sudamericana.
Parece mentira -y es que las cosas buenas hasta nos parecen utópicas- pero el querido equipo de la capital imperial, que nunca ha sido campeón nacional, ha conquistado en menos de nueve meses dos campeonatos internacionales de suma importancia (Copa Sudamericana 2003 y Recopa 2004), y se ha convertido en el club más grande e importante en la historia del fútbol peruano. Ni la "U", Alianza o Cristal, con todos los campeonatos nacionales en su haber, pueden igualarlo, pero ahora tienen la obligación de emularlo.
Definitivamente el triunfo de Cienciano es como un oasis en el desierto del fútbol peruano, donde el Perú futbolero ha sufrido en los últimos meses la temprana eliminación de la selección en la Copa América, y la mala campaña en las Eliminatorias al Mundial Alemania 2006, perdiendo partidos, jugando mal, con su técnico tambaleando y con la afición en contra.
Y justamente dentro de esta coyuntura aparece el nombre del cerebro de los títulos cusqueños, el técnico Freddy Ternero, quien surge como el posible (¿y único?) reemplazo del brasileño Autuori al mando de la selección peruana.
Si bien es cierto, el cambio de técnico no es sinónimo de una clasifcación al próximo Mundial, creo necesario se brinde la oportunidad a un técnico peruano como Ternero, quien ha demostrado ser disciplinado, competente e inteligente.
Pero en caso esto ocurra, dirigentes, periodistas y aficionados debemos tener mucha paciencia, no exigir resultados inmediatos, dejarlo trabajar en base a un plan serio y a largo plazo, cuyo objetivo principal sean las próximas eliminatorias (Mundial 2010), y donde se contemple un cambio generacional (jugadores, dirigentes), organizativo (Unidad Técnica Nacional) y administrativo (dirigentes más capaces) que permita un mejor desarrollo del fútbol peruano en general.
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