12 vs 16, ¿quién gana?
Por Cesar Chavez-Riva

En el fútbol peruano tenemos dos divisiones profesionales, la Primera y la Segunda Profesional, cada una tiene su propia Asociación y sus propias Bases de Torneo, las cuales son supervisadas y aprobadas por la institución que los afilia: la Federación Peruana de Fútbol. Lo curioso de esto es que a pesar que ambas practican el mismo deporte y acuden a la reglamentación de la misma federación tienen bases diferentes, ¿por qué?... Esa es la pregunta que nos hacemos todos.

Si repasamos el torneo de Primera se divide en dos torneos, el Apertura y el Clausura, ambos torneos son parte del Campeonato Nacional, o sea que vienen a ser a la postre dos fases de una sola competencia. Esta División consta de doce equipos, los cuales disputan entre ellos el título de cada torneo y finalmente el título de campeón nacional, además de tres cupos para participar en la Copa Libertadores de América.

Considerando el número de equipos participantes, las jornadas futbolísticas que se programan para cada torneo llegan a 22 fechas, por lo tanto al tener dos torneos al año el número de partidos asciende a 44 jornadas como mínimo, ya que también deben considerarse como parte del torneo los partidos denominados "Play Off" (ganador de dos partidos), que no es otra cosa que la definición entre el campeón del Apertura contra el del Clausura -en caso que no sea el mismo club o estén ambos habilitados para la disputa del mismo-.

En otras palabras durante el año se juegan cuatro ruedas de todos contra todos acumulando un puntaje por cada torneo y otro de todos los partidos en el año.

Por otro lado la Segunda División cuenta con 16 equipos - todos menos uno pertenecen al departamento de Lima - y juega un solo torneo de 30 fechas donde el campeón asciende a la Primera División directamente. Este torneo no cuenta con ninguna liguilla ni "Play Off", más bien su Asociación reconoce el mérito y valor al equipo que durante el año de competencia logró mantener una posición de vanguardia durante el desarrollo del mismo y logró acumular la mayor cantidad de puntaje para el merecido ascenso. Y por el otro lado de la tabla igual, se elimina al equipo que no llegó a alcanzar el nivel que exige la categoría. Comparando ambos torneos realmente considero que el más justo y con mejor número de participantes es el segundo, ya que se le premia al que logró la mayor cantidad de puntos durante el año, mientras que a los dos últimos se les despide.

Para que la competencia cobre nuevamente interés dentro de los aficionados (en los últimos 12 años campeonaron sólo equipos de Lima) considero que el número ideal para que los "grandes" no monopolicen el Campeonato Nacional debería ser de 16 equipos, todos ellos debidamente institucionalizados y con un compromiso económico (aval bancario) para que puedan cumplir con sus empleados y jugadores.

Propongo que se juegue un solo torneo de tres ruedas (45 fechas) donde el que logre el mayor puntaje sea directamente el campeón, mientras que el segundo y tercero acompañen al primero a la Copa Libertadores de América. Lo mismo para la baja, los dos que tengan menor puntaje descenderían. La idea de tres ruedas se dividiría en un ida y vuelta tradicional, con una tercera donde la localía pasaría al equipo que logre más puntos en las dos primeras ruedas.

De este modo quedarían 8 semanas que se utilizarían para las vacaciones de los futbolistas y para la pretemporada de rigor que debe tener todo equipo de alta competencia.

Amigo lector, usted qué opina... ¿No sería más justo y disputado el campeonato?

Hasta la próxima semana

  Exprese su opinión enviando un e-mail a cesar.chavez@interlatincorp.com

 

 

Artículos Anteriores

Elogios
( 2003-11-5)
Quién lo diría
( 2003-10-19)
Adelante Cienciano
( 2003-10-6)
Semana de goles
( 2003-9-29)
¿Cómo cambiar el fútbol peruano?
( 2003-9-26)
La cacería fue provechosa
( 2003-9-9)
Perú a la caza de Paraguay
( 2003-9-1)
¿Héroes o Villanos?
( 2003-8-21)
Se dio la partida en el Clausura
( 2003-8-12)
Radiografía de un crack
( 2003-7-31)
Más Artículos
 

Matemáticamente eliminados

Basta de excusas baratas

Falta de consistencia

Obtención de injerto óseo