|
Para ganar hay que invertir
Por Cesar Chavez-Riva
Una de mis principales preocupaciones como ex jugador de fútbol, y hoy en día como periodista, es cómo encontrar la manera de motivar e incentivar a los clubes de primera división a que tomen conciencia de la importante necesidad de saber invertir en el trabajo de sus divisiones menores.
Cuando utilizo la palabra "invertir" me refiero no solo al factor económico, sino también al factor tiempo y materia prima. Lamentablemente en el Perú la mayoría de instituciones aún no tienen conciencia que el verdadero patrimonio de un Club no es únicamente su infraestructura e historia, sino los elementos que se encargan de hacerla. En otras palabras el real patrimonio de un equipo es la formación de buenos futbolistas a través de un trabajo organizado que tenga como meta ser la cantera de su primer equipo y como objetivo principal, la posterior venta de los mismos.
Son muy pocos los equipos que tienen esa visión, diríamos que de manera seria y competente a lo mejor podríamos señalar a un par nada más, el resto está prácticamente en la calle. Pero lo curioso de todo esto es que cada vez que se toca el tema de la problemática del fútbol en el país, todos decimos y coincidimos en saber cómo resolver nuestros problemas, lo peor es que ese "saber" nunca se pone en práctica. Las excusas más comunes que se dan son: 1.La situación económica del Club no puede solventar los gastos que el proyecto demandaría 2.En el Perú esa idea no es rentable 3.No contamos con la infraestructura apropiada para entrenar
En mi paso por el fútbol aprendí de un viejo técnico lo siguiente: "A partir de hoy se acabaron las excusas", decía. "El que no es capaz de cumplir con las exigencias que demanda su trabajo es mejor que renuncie de una vez." No tuvo mucho estudio pero sí mucha lógica y buen criterio. Por supuesto que nunca tuvo reparos en separar de sus equipos a los que no consideraba útiles para él. Otro amigo también influyó con un concepto extraordinario, me dijo así: "En mi empresa puedo tener gente que ante una petición me contesté 'no sé cómo hacerlo', ese fue sincero y le puedo enseñar, pero jamás retendría a alguien que me diga 'no puedo', ese jamás aprenderá."
Con esto quiero decir que cuando alguien o una institución decide lograr un propósito o el desarrollo de un proyecto no existen los "peros", el reto es encontrar la manera de llegar a conocer los medios para la realización del objetivo. En este caso el interés por aprender acaba con la mediocridad y el conformismo (actitudes muy propias de nuestros pueblos).
¿Qué vías pueden usarse para combatir la falta de recursos? Señores, para conseguir lo que uno se propone lo primero que debe tener es hacia dónde apunta, luego emplear al máximo la imaginación, cualidad que en muchos casos supera a la sabiduría. Con ese concepto primario lo demás es simple asociación de ideas. Una por ejemplo, y es la más común, buscar un sponsor publicitario. Otra idea es pasar de ser una institución deportiva sin fines de lucro a una empresa anónima, fusionándose y compartiendo funciones y beneficios. Así como éstas existen infinidad de alternativas, pero tengo una mente que podría tener éxito y que aquí en el Perú no se ha expuesto, ésta es la de crear una filial de algún equipo importante de Europa.
Perú es un país apetecible. Comparado con otros países el costo de inversión en un equipo es relativamente barato a pesar de contar con un buen material humano, de condiciones innatas para el fútbol el cual para brillar sólo necesita una buena pulida (enseñanza).
Estoy seguro que si el Bayern Munich supiera que podría contar con un jugador de las características de Claudio Pizarro en un lapso de tres años, a ojo cerrado invertiría en las divisiones menores de cualquier club. Y eso, trayendo toda su logística, tecnología y metodología pedagógica, incluyendo a los entrenadores por supuesto.
Hasta la próxima semana...
Exprese su opinión enviando un e-mail a cesar.chavez@interlatincorp.com
|