Las tristes cifras del fútbol peruano
Por Cesar Chavez-Riva

Después de jugarse las diez primeras fechas del Torneo Clausura 2002 las estadísticas nos arrojan algunas cifras que llaman a la reflexión. Y entre las que uno va encontrando la que corresponde a la parte económica es realmente preocupante, me refiero específicamente a las recaudaciones.

En lo que va del campeonato el equipo que tiene hasta el momento la mejor recaudación es Universitario de Deportes con 74,765 dólares (266,881 soles); mientras que Juan Aurich es el que menos recibió, apenas llega a la suma de 6,563 dólares (23,348 soles). ¿No es para preocuparse? Si hacemos una operación simple de matemáticas y dividimos lo recaudado por las fechas jugadas (10) encontramos que los de la "U" recibieron en promedio 7,476.50 dólares al mes y los chiclayanos la pobrísima cantidad de 656.30 dólares americanos.

Sabiendo que los cremas tienen jugadores que cobran más de lo que arroja este promedio ¿cómo podrían ponerse al día? Y en el lado opuesto, considerando también la diferencia de sueldos, lo alcanzado hasta la fecha por el Aurich no alcanza ni para un sueldo.

La verdad es que no sólo de las recaudaciones por asistencia al estadio puede vivir un equipo de fútbol, es por eso que también entran a "engrosar" las arcas de los clubes los auspiciadores (sponsors), los derechos televisivos, el mercadeo de prendas alusivas a la institución y las participaciones a torneos internacionales.

Perfecto, todo es válido, pero ¿qué ocurre si un equipo no despierta interés comercial? Simplemente tendría que recurrir a sus taquillas y a algún "mecenas" que se haga cargo.

Por ejemplo (seguimos con los mismos equipos), los cremas no tienen auspiciador oficial, Mi Banco se está cobrando una deuda con el lucimiento de su nombre en el pecho de la camiseta o sea que no reciben dinero. Eso sí, vendió los derechos televisivos, pero ya se gastó la plata por adelantado. Y en lo que se refiere a torneos internacionales esa cuota siempre la ven como "fija" dentro de un presupuesto. Por otro lado el Juan Aurich sin TV, sponsor ni torneos, debe ser un caos total.

Entonces, ¿cómo es que un equipo de fútbol profesional se sostiene dentro del sistema? Esta pregunta es la que mucha gente se hace. Lamentablemente si en el Perú alguien quisiera explicar con sentido y lógica esta situación estoy seguro que muy pocos tendrían la capacidad de dar una respuesta convincente. La única verdad es que con pocas excepciones la mayoría está al debe con sus jugadores y proveedores. El resultado de esta situación se resume a lo siguiente: Menos dinero = menos recursos. Menos recursos = menos calidad. Menos calidad = producto malo. Resultado general = Nuestra triste realidad. ¡ASI ESTAMOS!

Necesitamos una reglamentación urgente que surja de la federación peruana de fútbol, donde recomiende y luego obligue a todos los clubes profesionales a seguir pautas y requisitos establecidos según un estudio de investigación para salvar nuestro fútbol. ¿Será muy difícil conseguir eso? A Dios gracias siempre "aparece" un salvador en el camino.

Por otro lado menos mal que todavía existe gente que desea invertir en el Perú y ayudarnos a sacar nuestro deporte adelante, por tal razón debo saludar el convenio de la ADFP con TotoFútbol, empresa italiana de apuestas deportivas. Lo bueno es que, entre otras cosas, TotoFútbol ha ofrecido dentro del convenio otorgarle un mínimo 35 mil soles a cada club de primera división por cada semana.

Qué alivio ¿no?.

Hasta el próximo lunes...

  Exprese su opinión enviando un e-mail a cesar.chavez@interlatincorp.com

 

 

Artículos Anteriores

Elogios
( 2003-11-5)
Quién lo diría
( 2003-10-19)
Adelante Cienciano
( 2003-10-6)
Semana de goles
( 2003-9-29)
¿Cómo cambiar el fútbol peruano?
( 2003-9-26)
La cacería fue provechosa
( 2003-9-9)
Perú a la caza de Paraguay
( 2003-9-1)
¿Héroes o Villanos?
( 2003-8-21)
Se dio la partida en el Clausura
( 2003-8-12)
Radiografía de un crack
( 2003-7-31)
Más Artículos
 

Matemáticamente eliminados

Basta de excusas baratas

Falta de consistencia

Obtención de injerto óseo