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Tiempo Libre
Por Cesar Chavez-Riva
Continúan los casos de indisciplina en el fútbol peruano. En esta oportunidad Marko Ciurlizza y Johan Sotil, jugadores de Alianza Lima y Universitario de Deportes respectivamente, volvieron a ser descubiertos bebiendo licor. Lo que pudo pasar en primera instancia como una equivocación propia de la inmadurez de estos jóvenes (por la edad), al ser reincidentes crean en esta oportunidad una serie de dudas sobre su verdadero comportamiento como profesionales del deporte. Por lo tanto la "equivocación" de la primera vez pasa, al repetirse, a considerarla ya no como tal sino como una mala costumbre.
En tiempos que todos los entes relacionados al fútbol peruano luchan por mejorar y salir del estancamiento en el que nos encontramos, estos actos irresponsables no pueden pasar desapercibidos, ya que justamente éstos son la muestra que aún se debe trabajar mucho con los jugadores.
Las medidas correctivas y las sanciones que recaigan en estos dos futbolistas serán exclusivamente responsabilidad de sus clubes, pero eso es lo de menos en este momento, dado que el hecho ya ocurrió, más bien la preocupación de los dirigentes debe ser cómo prevenir que el jugador no tenga tiempo para las tentaciones. Mientras que los clubes no entiendan que los jugadores son parte de su patrimonio dudo que lo logren, pero si se dan cuenta que la inversión y el patrimonio institucional deben protegerse la situación cambiará.
¿Cómo podemos evitar que estos problemas continúen en el fútbol peruano? Muy fácil, enseñemos a nuestros deportistas a utilizar de una manera productiva el tiempo libre que les queda después de trabajar. Es común que el futbolista cuando no entrena le dedique su tiempo libre a dormir, ver TV, jugar billar o Nintendo, juegos de azar (casinos), pasear con la familia, la enamorada o "parar" con los amigos del barrio para ir a "chupar" o buscar chicas, ya que la mayoría jamás fue incentivado a desarrollar otras actividades como el estudio (carrera superior o técnica, computación, inglés, etc.) por ejemplo.
Utilizar con gusto y de manera productiva el tiempo libre que nos brinda nuestra actividad principal es reconfortante, hace sentir al individuo capaz y satisfecho de su existencia, se vuelve menos propenso a los vicios o a los malos hábitos, por lo tanto son personas con mayor sentido de la responsabilidad y disciplinados. Si los personajes arriba mencionados supieran que es tan fácil divertirse en la actividad que a uno le gusta seguramente no estaríamos tocando el tema en esta oportunidad.
Es un hecho que si el futbolista tuviese dentro de sus aficiones una alternativa de ocupación para después del retiro ésta le otorgaría una seguridad que se reflejará en su comportamiento y sobre manera en su rendimiento deportivo, sólo debe encontrarla y desarrollarla adecuadamente. Por lo tanto es obligación de los padres o tutores (dirigentes en las categorías de menores) guiar a los suyos para que sepan de qué manera puedan encontrar la forma de hacerlo. Y en el caso de los mayores los clubes deberían contar con un departamento de asistencia social como asesoría y consultoría para los que necesiten ayuda.
Hasta la próxima semana...
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