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Con
mucho gusto y algo
de nostalgia observé
como el domingo pasado
se daba inicio a uno
de los proyectos más
ambiciosos que tiene
por cumplir la Asociación
Deportiva de Fútbol
Profesional; me refiero
indudablemente a la
organización
del Torneo Descentralizado
Sub 20.
Digo
"con mucho gusto"
porque considero que
esta es una iniciativa
importante y a la
vez súper ambiciosa
de parte del organismo
que alberga a los
12 clubes profesionales
de fútbol en
el Perú. El
objetivo de este certamen
es el de foguear y
darle a los jóvenes
futbolistas nacionales
la oportunidad de
conocer las exigencias
de un campeonato idéntico
al que participan
los mayores (en las
mismas canchas, hospedaje,
traslado, etc.) Si
bien es cierto que
la categoría
sub 20 siempre tuvo
un calendario de eventos,
es bueno decir también
que el desarrollo
del mismo se acercaba
más a las actividades
para menores que para
gente de su edad.
Sabiendo
que uno de los problemas
más graves
que tiene el fútbol
peruano es la demora
en la aparición
de nuevos valores,
es que se ha desarrollado
este campeonato. La
intención es,
según el presidente
de la ADFP Julio Velásquez,
darle oportunidad
a los sub 20 que participen
de un torneo donde
puedan mostrarse y
ganar el roce necesario
de competencia tanto
en Lima como en provincias.
El
objetivo es obvio:
el mejoramiento del
nivel físico,
técnico, táctico,
en lo deportivo; mientras
que en lo psicológico
provocarles un ambiente
donde puedan educar
sus emociones y aprendan
a controlar el miedo
escénico propio
de nuestra pobre cultura.
También
servirá para
que los juveniles
promocionados al primer
equipo que no tengan
la oportunidad de
salir entre los 18
jugadores profesionales
continúen su
ciclo de evolución
y desarrollo manteniendo
el ritmo de juego
y la convivencia con
sus compañeros.
Aparte
de saludar esta linda
iniciativa, comenté
también que
sentí cierta
nostalgia, ya que
en mi paso por el
fútbol me tocó
pasar por torneos
parecidos. Recuerdo
perfectamente cuando,
jugando por los juveniles
de Universitario de
Deportes o en el equipo
de reservas, el olor
a frotación
venido del vestuario
de los mayores y los
consejos de los jugadores
del primer equipo
era parte del ritual
a seguir antes de
jugar como preliminaristas.
También recuerdo
con mucho agrado cuando
los aplausos del público
eran el mejor premio
que se podía
recibir, era el estímulo
para seguir "rompiéndose"
en el viejo Nacional
de Lima.
Ojalá
que los sub 20 de
hoy sientan lo mismo
o por lo menos algo
parecido, que se den
cuenta que a partir
de hoy dejarán
el anonimato y pasarán
a ser parte de la
atención de
todos los aficionados
al fútbol,
que sus rostros se
harán conocidos
a través de
las imágenes
de la TV y por la
mayoría de
los diarios nacionales.
Pero ojo, depende
exclusivamente de
ellos si sus nombres
suenen como el de
algún crack
o pasarán a
la larga lista del
montón.
En suma es una idea
totalmente positiva
la cual debemos apoyar
si es que queremos
que nuestro fútbol
tenga en el futuro
piezas valiosas de
recambio. Por último
cabe destacar que
la empresa privada,
a través de
la participación
del Grupo Backus,
viene colaborando
con la ADFP para la
realización
del torneo de una
manera totalmente
desinteresada, un
aplauso para ellos.
Espero,
con esta pequeña
reseña, hacer
entender a los que
vienen atrás
que tienen una maravillosa
oportunidad para madurar
más rápido
que lo normal aquí
en el Perú.
Hasta
el próximo
lunes...
Exprese
su opinión enviando
un e-mail a cesar.chavez@interlatincorp.com
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