 
QUÉ
QUEREMOS PARA NUESTRO FÚTBOL
Por Percy Rojas
Se jugó la última fecha del torneo Apertura que tenía ya un
campeón en la institución de Universitario de Deportes, que hizo debutar a muchos
juveniles y logró un empate frente al Juan Aurich por uno a uno y demostrando que sus
juveniles necesitan mucho mayor roce para estar a la altura de sus titulares.
Lo interesante de esta fecha era definir que equipo
alcanzaría el segundo lugar, siendo Sport Boys luego de su triunfo frente al Deportivo
Municipal por tres goles a uno quien logró alcanzar este lugar y tener la posibilidad de
acompañar a la "U" en la próxima Copa Libertadores de América.
Sporting Cristal y Alianza Lima siguieron con sus problemas de
no alcanzar el nivel que corresponde a equipos con historia futbolística a nivel
nacional, cayendo derrotados por Deportivo Wanka y Alianza Atlético respectivamente y
dejando preocupados a sus hinchas que notan la baja producción en su accionar, dejando
una serie de dudas de su participación en el próximo torneo Clausura.
Los otros resultados sólo mostraron a equipos que buscaban
mejorar ubicación en la tabla de posiciones, siendo el Mariano Melgar que dejó pasar la
posibilidad de obtener el segundo lugar, al empatar de local frente al UPAO cero a cero.
Es bueno remarcar que los equipos considerados grandes en
nuestro fútbol, están preparando sus refuerzos con miras al Torneo Clausura. Sporting
Cristal con las contrataciones de Waldir Sáenz y el brasilero Palinha y Alianza con la
incorporación de nuevo entrenador.
Realmente, consideramos que todos los equipos, incluso el
tri-Campeón Universitario, deben reforzar sus escuadras si es que queremos tener un
torneo competitivo, donde poder comentar partidos emocionantes de alto nivel técnico.
¿Cómo lograrlo? La responsabilidad de los dirigentes en la
elección de los comandos técnicos, la contratación de jugadores a solicitud del
técnico, la responsabilidad de los jugadores de ser verdaderos profesionales en todo el
sentido de la palabra; hacer un trabajo igualmente profesional en las divisiones menores,
a fin de que surjan nuevos valores; y buscar así, elevar el nivel de competencia de estos
torneos, ya que serán los que proveerán la sangre nueva al fútbol nacional.
Algo que está aconteciendo actualmente, después de muchos
años, es que más del 50% de jugadores de nuestra Selección Nacional, están jugando en
el extranjero, lo cual afirma la confianza que seguimos teniendo en el equipo patrio.
Jugar afuera significa, mayor roce, mayor ritmo de juego, más
físico, más dinámica, estar en contacto con arbitrajes que aceleran el juego, lo que a
su vez les da la experiencia y madurez para encarar encuentros difíciles y a tener una
mayor concentración a lo largo de un partido, ya que en escasos minutos puede variar el
resultado de un partido. Este nivel que tienen los jugadores que alternan en otras
latitudes, es el que necesita nuestra competencia interna para lograr así, mejorar el
fútbol local.
En la época del 75, aparte de tener una buena cantidad de
jugadores talentosos y hábiles, muchos tuvieron oportunidad de jugar fuera de nuestras
fronteras, algunos en Europa, Centro y Sudamérica, lo que fue una excelente combinación
para lograr el título sudamericano del 75, así como las clasificaciones a los Mundiales
de Argentina 78 y España 82.
Quizás ahora no tengamos los "grandes" de antes
pero, tenemos buenos jugadores, muchos en el extranjero y otros actuando a nivel local
que, con mayor competencia, pueden lograr a base de trabajo y sacrificio darnos muchas
satisfacciones.
Siguiendo con los acontecimientos del fútbol local, les comentaré sobre la polémica
pre-inauguración del Coloso de Universitario. Fui invitado por la entidad crema al
partido y sentí una satisfacción muy grande observar este Estadio con las tribunas en
casi 80% de su capacidad.
Desde la puesta de la primera piedra en el Estadio, estuve
siguiendo paso a paso cada etapa hasta llegar al primer partido oficial. Verlo lleno de
público fue una gran satisfacción. El encuentro contra Cristal sirvió de prueba en
muchos aspectos tanto en lo deportivo como en lo que respecta a la seguridad. Empezaré
por el lado positivo: el deportivo, un verdadero GOL! Porque tiene una acústica
excelente, un campo en muy buen estado, una buena visibilidad
desde todas las tribunas, diremos que se siente el fútbol.
En la parte de seguridad, realmente hay mucho trabajo por
hacer, y sólo aportaría con la idea de contar con una mejor señalización del estadio,
a fin de que el público encuentre su ubicación con mayor facilidad, así como, lograr un
mayor apoyo policial para el acceso y evacuación del estadio.
En lo que respecta a la viabilidad, es sabido que el acceso al
distrito de La Molina es escaso y esto se vió magnificado ese día ante la gran afluencia
de autos, lo que causó un gran atolladero en la Av. Javier Prado. Pensamos que así como
se han hecho grandes obras de aligeramiento del tráfico, como en el Trébol, o en la
Avda. Faucett, se tendrán que buscar soluciones de este tipo para evitar que lo que debe
ser una fiesta para el fútbol, sea una verdadera pesadilla para los vecinos del lugar.
Tenemos que considerar, también, lo que significa tener un
Estadio Nacional con capacidad para 40,000 personas, con otro, como el Monumental
preparado para recibir 80,000, es decir, el doble. Ese día acudieron aproximadamente
65,000 personas, lo cual implica un contingente humano nunca antes visto en estadio alguno
en el Perú, lo cual alteró todos los parámetros conocidos y causó un gran
desconcierto.
En este momento no tratamos de buscar disculpas, pero tampoco
ponerle trabas al funcionamiento del Monumental, ya que esto significa un crecimiento para
nuestro fútbol, en el cual el aficionado debe aprender a compartir lo que significa
contar con un estadio de esta envergadura, para disfrutar de una verdadera fiesta
deportiva.
En países vecinos, como Argentina, cada equipo profesional
tiene su Estadio y todo ello contribuye a elevar el nivel de los equipos, convirtiéndolos
así en verdaderas Instituciones Deportivas. Un caso que viví muy de cerca, fue cuando
jugaba en Independiente de Avellaneda, y teníamos a nuestro clásico rival,
verdaderamente, al lado, el Racing Club, cuyo Estadio quedaba a una cuadra del nuestro y
cada uno con capacidad para más de 50,000 personas, y además ubicados en plena ciudad,
como la mayoría de clubes de primera división.
Si bien es cierto, no faltaban los problemas, se trataba de
hacer un trabajo mancomunado entre todas las partes involucradas en el que hacer
deportivo, preocupación que deben tener nuestras autoridades para garantizar la
tranquilidad cuando se utilice el Estadio Monumental de la "U".
En mi ANÉCDOTA DEL RECUERDO quiero contarles de dónde salió
mi apodo de TRUCHA... Al llegar a Universitario tuve la suerte de iniciarme al lado de
grandes jugadores, como José Fernández, Héctor Chúmpitaz, Luis Cruzado, Roberto
Challe, Enrique Cassaretto, Angel Uribe, entre otros. Por esa época, yo era muy delgado,
pesaba 60 kilos, más que jugador de fútbol, parecía jockey y mi juego se caracterizaba
por ser veloz y explosivo. La U estaba preparándose para participar en la Copa
Libertadores, contra rivales bolivianos y se decide iniciar una etapa de aclimatación,
empezando por Arequipa, Cuzco, luego, seguir a Puno, y así llegar en mejor forma a La
Paz.
Durante nuestra permanencia en Puno, dentro de las actividades
programadas visitamos un criadero de truchas, las cuales eran muy movedizas y rápidas al
desplazarse por lo que Enrique Cassareto con su chispa característica lo primero que dice
es ¡miren... la trucha Rojas! quedando, desde ese momento, identificado con ese
apelativo.
Aprendí muchas cosas de mis compañeros que me ayudaron a
desarrollarme futbolísticamente, y como persona los valores que me sirvieron para ganar
muchos amigos en el fútbol, tanto en el Perú como en los países que jugué.
Gané un apelativo, que aún, después de 15 años de haber
dejado el fútbol activo, todavía me identifica en la afición deportiva.
Hasta la próxima...
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percyrojas@peru.com
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