Los de arriba y los de abajo
Por Percy Rojas

Ante la desazón general, nuestra Selección Nacional cayó derrotada por 1-0 frente a la Selección de Bolivia en La Paz. Una derrota sin atenuantes, ya que los bolivianos fueron justos ganadores del encuentro y aunque Perú intentó el empate en el segundo tiempo, igualmente, pudimos haber recibido el segundo gol, por parte de los locales.

La selección no mostró lo que su técnico había insinuado antes del encuentro. Perú fue superado desde el primer minuto del partido, recibiendo el primer gol a los cuatro minutos por una descoordinación en la defensa, bien aprovechada por el delantero boliviano Suárez. El entusiasmo de Julio Cesar Uribe, motivando y alentando a sus jugadores, no alcanzó para superar a una Selección que jugando de local tiene una ventaja abismal frente a la nuestra y esta vez no fue la excepción. Los problemas que muestra el equipo peruano no pasa solo por el funcionamiento del equipo, Director Técnico o jugadores.

Las responsabilidades, están compartidas en diferentes estamentos, y en ellas queremos profundizar, a fin de evitar hablar de soluciones facilistas.

Quiero enfocar el tema con realismo, sin intentar justificaciones o crear expectativas desmedidas que lo único que hacen es quitarle seriedad a las opiniones.

En comentarios anteriores les hablé sobre lo que podemos llamar la “receta del éxito”, con los ingredientes necesarios para sacar el deporte adelante. Voy a referirme a cada uno de ellos y quiero con Uds. amigos, compartir y conocer sus opiniones, ya que los problemas del fútbol nos preocupan a todos.

En primer término, el dinero es importante para toda empresa y este tema es muy interesante y contradictorio, porque por un lado tenemos una Selección Nacional, que se autofinancia, con las taquillas, sponsors, etc. más el apoyo de la FIFA por su participación en las eliminatorias. Y lo que llama la atención es que por el otro lado, tenemos un Campeonato Nacional en crisis y clubes en quiebra, con jugadores impagos, ausentismo en los estadios y clubes de fútbol que son sólo eso, ya que están muy lejos de ser Instituciones Deportivas, salvo mínimas excepciones.

Creemos que el dinero debe ser mejor administrado para alimentar una Selección Nacional más competitiva, promoviendo campeonatos de buen nivel, clubes solventes, torneos de menores, capacitación y actualización de técnicos, racionalización de gastos, etc.

Otro componente importantísimo son los dirigentes, que eligen los técnicos de las diferentes selecciones, programan las actividades y preparan el presupuesto anual de sus actividades. Tienen la gran responsabilidad de utilizar bien los fondos del fútbol nacional y hemos visto en este aspecto, que cuando las cosas no salen, sacan al técnico, y vemos que se “lavan las manos” con mucha facilidad, es decir la soga se corta por el lado más débil.

Apelan a las elecciones regulares, de bases y siguen aferrados a sus cargos sin dar el mínimo indicio de dar un paso al costado. Y es a ellos a quienes les compete la difícil tarea de contratar el personal idóneo para dirigir a los equipos representativos de Perú, determinación muy importante la cual requiere seguridad en la toma de decisiones y no contentar a cierto sector dirigencial o periodístico, desviándose de los verdaderos objetivos, por contar con la aceptación previa, lo que luego es un boomerang, como sucede actualmente.

Sería conveniente para las próximas elecciones para la Federación Peruana de Fútbol, se tomen en cuenta los planes y programas de los candidatos y no sólo en ver donde se puede sacar provecho, por amistad y relaciones, sino pensar realmente en el deporte nacional.

Ahora hablaremos de los jugadores, yo fui como ellos y no es mi idea buscar culpables, sino aportar mi experiencia para lograr cambios positivos. Ellos son el 70% u 80% del rendimiento del equipo, son los que deciden en el campo.

Esta época no es tan generosa en individualidades, como lo fueron años anteriores, que era como tener 2 selecciones de gran nivel, pero tenemos muchos jóvenes alternando en diferentes países del mundo y allí ya estamos ganando. Esa experiencia hay que capitalizarla en beneficio del equipo y de los compañeros, y exigirnos igual que se nos exige cuando jugamos por nuestros clubes del exterior, porque nadie regala nada, es una competencia profesional y ese comportamiento debe ser igual o mejor cuando tenemos que venir a jugar por Perú.

Hemos visto a nuestros seleccionados presionados y abrumados por la responsabilidad y ello sólo ha logrado que no rindan en la mejor forma, han perdido la alegría por el juego y es el momento de hablar menos y trabajar más, concentrarnos en nuestro juego, luchar por ser titulares y buscar la revancha que se da con cada partido que se juega. Todos, aportando algo más individualmente, pueden fortalecer al grupo, mejorando el rendimiento de conjunto para poder trabajar con tranquilidad.

Otro tema, el entrenador, se rescindió el contrato de Maturana, ante una campaña cuestionada, sin los resultados esperados. Se le da a Julio César Uribe, la alternativa, en momentos difíciles, y no puede cambiar todo de la noche a la mañana, pero debe trabajar en silencio para ir mejorando paulatinamente.

Quisiera que la dirigencia piense en el entrenador nacional no como último recurso sino como una opción valedera, ya que debemos darle la oportunidad y la confianza que se necesita para hacer un trabajo serio y a largo plazo y que se le den las mismas oportunidades y consideraciones que a los foráneos. Que las selecciones sean por capacidades y no por nacionalidades. Cuando toqué el tema dirigencial, me refería específicamente a no eludir responsabilidades, contratando y dando responsabilidad al elemento nacional y empezar a creer y respaldar, que los problemas de nuestro fútbol tenemos que solucionarlos los peruanos mismos.

Un componente importantísimo también es el periodismo, verdadero formador de opinión y con gran responsabilidad en el resultado de cualquier proceso, sea social, deportivo, político, etc. ¿Qué hemos visto? De todo un poco, periodistas tratando de no perder la perspectiva y enfocando con seriedad el tema, que son los menos y mucho de sensacionalismo, que si bien es cierto, también existió en mi época, ahora parece haberse agudizado, y presiona y hace héroes y villanos de un día al otro, pareciera que no empujan el carro para el mismo lado, sino que sólo quieren llevar agua para su molino, y
enfocan en forma exitista y fatalista el tema de nuestra Selección, sin pensar en la gran trascendencia de su labor informativa y formativa. El año 1990, para las eliminatorias del Mundial de Italia, sucedió algo similar a lo que ocurre en estos momentos, manifestando en esa oportunidad que el periodismo había conseguido éxito financiero, pero que había fallado en el gran objetivo que era el éxito deportivo de clasificar al Mundial.

Habrá que tratar los temas con mayor seriedad y objetividad, a fin de ser un correcto termómetro del andar deportivo del equipo.

Otro componente, el público, los hinchas, que apoyan y quieren ver ganador a nuestro equipo, y que hacen esfuerzos económicos para asistir a los estadios. Su comportamiento debe obedecer a ciertas pautas que alienten al equipo y presionen al rival, convirtiéndose en el verdadero jugador No 12.

Vendrán épocas mejores y hay que seguir alentando para que esta gran empresa que es el fútbol peruano salga adelante.

No hay que olvidar que el sistema de estas eliminatoria hace determinantes las individualidades, por el poco tiempo que tienen para trabajar en equipo, tal como lo demuestran Argentina, Brasil, Paraguay que están en las primeras posiciones.

Quiero cerrar mi comentario, esperando que en la segunda rueda que se inicia Perú mejore futbolísticamente y los jugadores puedan recuperar el nivel de juego que nos permitan seguir creyendo en el fútbol nacional.
Con respecto a los demás partidos, la tabla de posiciones se va definiendo, con un nutrido grupo de selecciones en los primeros 5 lugares pero con un claro y merecido puntero, la Selección de Argentina.

El sábado vimos un gran partido de Paraguay, que de visitante le ganó a Colombia por 2-0. Hay equipos que muchas veces se les hace más difícil jugar de local que de visitante y eso al parecer acontece con los colombianos, cuyos mejores resultados son de visitante y esta vez, en casa, tampoco pudieron con la garra guaraní y el buen planteamiento táctico ofrecido por el técnico Markarián, quien cuenta con el apoyo dentro del campo de su gran arquero Chilavert, jugador polémico pero verdadero líder del equipo, quien no sólo ordena su defensa, sino convierte goles.

Apareció el juvenil Roque Santa Cruz, que juega en Alemania, para convertir el primer gol con la tranquilidad de jugador experimentado, y el experimentado Chilavert para convertir el segundo y definitivo gol, con gran tiro libre. Gran triunfo paraguayo que lo coloca en el segundo puesto merecidamente.

El encuentro Venezuela-Brasil, fue el despertar para Romario, que convirtió 4 de los 6 goles con los que los brasileros se hicieron de los 3 puntos que los llevan a compartir el segundo lugar de la clasificación con Paraguay.

Ecuador, consiguió una gran victoria, en Quito, frente a Chile por 1-0. Fue un partido muy luchado de principio a fin y esta vez Zamorano, si bien inquietó a la defensa rival, no pudo concretar a favor de sus colores. Ecuador recupera la confianza y deja Chile sumido en las dudas, con 10 puntos, y por debajo de equipos que antes superaba.

En el mejor partido de la fecha, vimos el triunfo de Argentina por 2-1 frente a Uruguay, su clásico rival. Un muy buen partido de fútbol que confirma lo importante que es contar con grandes jugadores dentro de un equipo, más allá de los sistemas tácticos. Argentina debió hacer varios cambios, Verón y Sensini, por nombrar algunos titulares inamovibles, no jugaron en esta oportunidad, pero apareció Gallardo y la calidad goleadora de Batistuta, que fueron valores determinantes en el triunfo argentino.. Uruguay, empezó con muchos bríos pero, no le alcanzó y debió conformarse con haber hecho lo posible ante la Selección más fuerte de la competencia y que ocupa el primer lugar en la tabla de posiciones con mucha justicia.

En mi ANÉCDOTA DEL RECUERDO, quiero contarles que tuve oportunidad de alternar con dos grandes del fútbol mundial. Enfrenté a Pelé, jugando por Universitario en un partido amistoso contra el Santos de Brasil, y puedo decirles que era increíble lo que hacía con la pelota y cómo se defendía en el área de los golpes de los defensas. Pero, jugando por la Selección de Perú, tuve de compañero a Pedro “Perico” León, uno de los jugadores más hábiles que conocí y decirles que las “paradas de pecho” que hacía Perico también eran increíbles y perfectas, la pelota caía “muerta” y hacía lo que quería con el balón. ¡Qué tiempos aquellos!
Hasta la próxima...


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