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Crónicas de un viaje
Por Luis Puiggrós Planas
Gracias a la invitación de esta nuestra casa, el portal Peru.Com, viajé a Santiago de Chile para presenciar el partido por la eliminatoria mundialista entre Chile y Perú. Siempre un viaje es una caja de sorpresas pues por mas que el objetivo era el partido, las vivencias de nuestra estancia en la bella y progresista ciudad de la capital de Chile quedarán siempre en nuestro recuerdo.
Era nuestro viaje número 10 a Santiago, realmente cada vez que volvemos quedamos impresionados de sus avances, es como ingresar al primer mundo, siendo el contraste mayor cuando regresamos a Lima y nos encontramos en el cuarto mundo, con todo el irrespeto a la autoridad, nuestro cortoplacismo, la indisciplina, la improvisación, el egoísmo, tan puesto de moda últimamente en nuestra capital.
Pero la sorpresa mayor la llevé cuando fuimos a tomar desayuno en la mañana del martes en el hotel Atton, habíamos llegado el lunes a las once y media de la noche, cuando al ingresar al comedor estaban los integrantes de Perú Runners que venían de disputar una media maratón en Buenos Aires y tomaron como excusa el partido Chile - Perú para quedarse tres días en Santiago.
Formamos con ellos inmediatamente un grupo espectacular que hizo más grata aún nuestra estancia en Chile, donde tenemos amigos de fierro como Peter Dragicevic, el ex presidente del Colo Colo de Chile. Gustavo Bedoya, Quique Boisset, Jaime Escudero, Harry Feldman, Ricardo Fernandini, Alberto Merino, Miguel Razzeto, Eduardo Roe, Gonzalo Rodríguez Larraín, Juan Francisco Rosas y Alfredo Zapata fueron nuestros compañeros de viaje. Quedará para simpre en el recuerdo nuestra ida al Estadio Nacional de Santiago desde el hotel, cuando alquilamos una Van para doce personas y nos demoramos hora y media para llegar por el tráfico endemoniado que encontramos, en medio de un jolgorio y un optimismo desmedido que era inútil desmentirlo, pues la razón me decía que en Santiago gana Chile y en Lima el Perú. Como olvidar nuestro almuerzo en "Aquí está Coco" con tal compañía, cosas que hicieron indudablemente menos dolorosa la derrota. Realmente que lindo grupo el de Perú Runners.
Entrando al partido mismo, ya habíamos escrito que al Perú le faltan dos cosas que le pueden pasar factura en la eliminatorias. La falta de fundamentos técnicos de la mayoría de jugadores, a los cuales no se les inculca desde pequeños y el escaso plantel de jerarquía con que cuenta, ya que sacando a los extranjeros en general, no tiene en la parte posterior un bloque confiable, a los que lo agregamos una banca casi nula de suplentes para aguantar una exigente eliminatoria, 18 partidos, en 25 meses, cuatro en el 2003, siete en el 2004 y otros siete en el 2005.
Los goles de cabeza tienen, a mi juicio, una explicación lógica devenida de un mal trabajo desde pequeños de fundamentos técnicos. El jugador peruano sigue a la PELOTA y no la POSICIÓN, por lo cual pierde ubicación y el rival la gana. Le duele aún más cuando la pelota viene desde casi la línea de fondo y no tanto cuando es jugada frontalmente donde el defensa peruano espera de frente mejor colocado. El ejemplo más claro es el primer gol chileno, el de Pinilla, donde Zegarra sigue al balón sin percatarse que atrás de él venía Pinilla. Es usted mismo que sigue durante los partidos de fútbol al balón y no el panorama. Vale decir el individualismo y no el juego colectivo.
Otro problema peruano es que la mayoría de veces se ignora al rival, no se estudia sus falencias y a veces no se conoce a sus jugadores. ¿Sabían antes del partido quien era Norambuena?.
A Chile que tuvo una pésima preparación, ya que nunca contó con los extranjeros en los partidos previos, y hasta fue a jugar a China dos semanas antes que se inicien las eliminatorias, les faltaba varios jugadores. Los expulsados contra la Argentina: Alvarez y Navia. Los lesionados Maldonado, gran figura en el Cruzeiro brasileño, Meléndez lesionado contra la Argentina, Salas y David Pizarro todavía convaleciente al cual lo guardó para el segundo tiempo, los extranjeros Vargas y Tello entre otros. Por eso tuvo que adecucuar el partido de acuerdo a los jugadores que tenía. Sin los nombrados recurrió a destruir en el primer tiempo, ya que con los jugadores que contaba no le podía plantear el partido de igual a igual a Perú. Como nuestra selección hace pressing asfixiante y eso requiere de un esfuerzo especial lo desgastó haciéndole marca personal, Olarra sobre Pizarro, Rojas sobre Mendoza, Acuña sobre Palacios y Pérez sobre Solano, dejando libre para auxiliar a todos al líbero Contreras. Con eso consiguió dos cosas, anular a los cradores peruanos dejando para esta función a Hidalgo Jayo, Zegarra, que no la sienten, por lo que partió en dos a nuestra selección. Lo segundo desgastó a nuestro seleccionado.
Conseguido el propósito, colocó a los que saben en el segundo tiempo, en especial David Pizarro, que se juntó con Mirósevic y tomó las riendas del partido para recien justifica el resultado en el segundo tiempo. El ingreso de Norambuena, eximio cabeceador, fue fundamental, pues los nuestros perdieron la marca en los balones parados, para variar.
La ilusión no se pierde, está intacta, pero la falta de un trabajo a largo plazo desde pequeños. Con capacitación de entrenadores que preparen a los nuestros para el fútbol de alto rendimiento y la falta de plantel para afrontar las eliminatorias, nos pueden pasar factura.
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