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Va por el mal camino
Por Luis Puiggrós Planas
Generalmente los futbolistas salen de los barrios populares donde es más difícil vivir, por las cosas que los rodean, porque el dinero no sobra y porque la educación no es de las mejores, todo esto no debería utilizarse como una excusa para que los ciudadanos que ahí se forman sean unas personas que extravían el rumbo.
Lo descrito anteriormente muchas veces se emplea como excusa fácil para explicar que algunos de los futbolistas que pintan como cracks, se desvíen del camino deslumbrados por la plata fácil, que la ganan por un don que Dios le dio, salir buenos para este deporte, más que por méritos propios.
Es por eso que es muy importante encarrilarlos cuando llegan a los clubes deportivos. Para esto en los países más adelantados existen clubes que ven más allá si el pequeño, que llega a su equipo, es bueno para esto o no, teniendo como prioridad su formación integral, para que sea primero una buena persona y luego un buen futbolista.
Para esto crean los centros de formación, en Francia las llaman Direcciones Técnicas, en los cuales les entregan de todo para su formación integral, primero, que sean buenas personas, luego el amor a la camiseta, mentalidad ganadora, buena alimentación, para finalmente enseñarle los fundamentos futbolísticos, para esto cuentan con una infraestructura adecuada. Muchos de estos clubes tienen escuelas para ir al colegio dentro de sus instalaciones, obligando a sus pequeños jugadores asistir a estas y si no obtienen buenas notas, no juegan al fútbol, haciendo que su educación sea integral, es decir formar un futuro buen hombre.
Uno de los grandes ejemplos de esto, es el club Ajax de Holanda, que a partir de la década del setenta comienza a reclutar pequeños proyectos de futuros grandes jugadores de todo el mundo y hace este extraordinario trabajo. En el Perú felizmente existen tres clubes, de los que conozco, que han tomado esta senda, Alianza Lima, Bolognesi de Tacna y el Sporting Cristal.
Esto forma parte de nuestra propuesta global para desarrollar el fútbol peruano que hemos presentado a la FPF a través de dos profundos estudios, que entre otras cosas propone formar al futuro hombre peruano, que cuando llegue a ser adulto sea un hombre de bien, útil a la sociedad primero, esto a través del deporte, y después un buen futbolista.
En los países subdesarrollados por la escasez de dinero no se fijan en esto y las futuras estrellas los mal forman dejando que tomen los vicios de sus ídolos, que muchas veces son de barro, con el agravante que estos sirven de ejemplo a los pequeños, Les guste o no, los ídolos son los ejemplos de los niños que quieren ser como ellos, y esto se puede convertir en un boomerang, si el ejemplo que dan es malo. Es aquí donde debe de intervenir el periodismo para guiar a la opinión pública y no perdonarle todo con la excusa que es bueno para jugar al fútbol, don que no es propio, porque Dios se lo ha dado.
El caso de Maradona es patético, los periodistas argentinos lo han llenado de elogios de una manera increíble, hasta convertirlo casi en un falso dios, perdonándole todos sus excesos poniendo como excusa que es un excelente futbolista, teniendo ellos gran responsabilidad de sus desvaríos, sin ponerle ningún reparo. Pobre del periodista que dijera algo malo de Maradona. Por eso lo han convertido en un personaje que es un pésimo ejemplo para la juventud. Y a pesar de todo no han aprendido la lección, ya que le siguen perdonando todo.
Por este camino va Carlos Tevez, que por no haber tenido esa educación de que escribíamos líneas arriba, va siguiendo los mismos pasos de Maradona, y el periodismo argentino no ha aprendido la lección, le perdona todo, igual que a Maradona, por ser un buen futbolista, perdiendo otra oportunidad, que a través del ejemplo se guíe a la opinión pública.
A su corta edad, frisa los 20 años, ya está envuelto en escándalos y caprichos que lo llevan por la senda equivocada y que se convertirá, si alguien no lo aconseja, en el próximo Maradona.
Comienza con un escándalo en horas de la madrugada cuando sale acompañado de una mujer, que luego confesaría que era su novia, a pesar de dejar embarazada a otra, y junto a su patota se emprende a puñetazos con un fotógrafo que estaba sacando las fotos para la posteridad, escándalo que se arregla económicamente, porque este iba a llevar al este ídolo de barro a los tribunales.
Pero no acaba ahí. En pleno torneo Apertura argentino, su equipo disputa en dos frentes, este torneo y la Copa Sudamericana, se siente cansado y abandona a sus compañeros de equipo y con permiso de su directiva se va de vacaciones por una semana a algún lugar del Caribe, junto a su novia. Total es Carlos Tevez y puede hacer lo que le da la gana.
La cosa sigue. En uno de los últimos entrenamientos finge una lesión para no entrenar aduciendo que está mal, lo cual como corresponde, el entrenador Benítez lo hecha del mismo, amenazándolo si no está comprometido con el Boca Juniors para jugar la final de la Sudamericana con no viajar a La Paz a disputar el partido de mañana contra el Bolívar, el otro finalista en el partido de ida.
Todo esto le ha creado un mal ambiente en torno a él y el Atlético de Madrid le ha cerrado las puertas de Europa al declarar por intermedio de uno de sus dirigentes que no lo contratará, estaba en sus planes, porque no lleva una vida de acuerdo a la que debe de tener un buen profesional, es por eso que rápidamente firma por el Corinthians de Brasil, antes de que su mala fama se extienda. Se está creando a otro Maradona..
Escrito está. Todo pasa porque hay que educar a los jugadores de fútbol desde temprana edad para formarlos como buenas personas antes que como buenos futbolistas, si no el sistema los ganará y se perderán al llevar una vida que no está de acuerdo con los valores y principios. Lo que mal comienza, mal acaba.
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