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Exijo una explicación
Por Luis Puiggrós Planas
Desde chico (hasta ahora lo hago) he leído y entretenido con las divertidas situaciones de un personaje de Pepo que se llama Condorito, que ha hecho célebre una frase "Exijo una explicación" que le cae como anillo al dedo a lo que ocurre en nuestro querido y viejo fútbol peruano.
Hablamos con el presidente de la Federación Peruana de Fútbol a finales del 2002 y nos contó que quería que en el 2005 el torneo nacional se jugara en dos ruedas todos contra todos y con 16 equipos, campeonato que para nuestro gusto sería el ideal para nuestro país.
Para llegar a ello se determinaba que no habría descenso de categoría por dos años, 2003 y 2004 y ascenderían dos clubes por año, uno de la segunda división, y el otro de la Copa Perú, así comenzar la organización de nuestro fútbol. Yo le contesté que no estaba de acuerdo con la postura que no hubiera descenso y que era preferible que bajaran dos equipos y que ascendieran cuatro para llegar a los 16 requeridos.
Una de las explicaciones que la FPF argumentó para proceder de esta forma, era que con el descenso programado (otra de las tantas cosas malas que se han copiado de la Argentina, porque una de las cosas más importantes en un torneo de la regularidad como son el de las Ligas Nacionales es que exista descenso de categoría) se argumentaba que los equipos, al no haber pérdida de categoría, reforzarían el trabajo de las divisiones menores y en el lapso de estos dos años de tregua, se afianzarían como instituciones.
Como en el Perú todo se deja para el último minuto, las cosas siguieron iguales, los equipos en vez de organizarse, hicieron lo de siempre, comprar a última hora no prepararse, no formar jugadores, dándole pié al máximo organismo de nuestro fútbol a cambiar las reglas del juego a mitad del río.
Para el torneo del 2004 se determinó que se cambiaban las reglas del juego, en este cortoplacismo que está matando todo en el Perú. Ahora sí habría descenso, dos bajarían de categoría, bajo la modalidad de los promedios en el descenso, otra "creación argentina" y también cambiaron esas reglas para ascender a primera división. Ahora sería sólo uno. Para esto determinó que los dos primeros de la segunda división se incorporaran a los octavos de final de la Copa Perú y sólo el campeón de esta, ascendería de categoría, así el campeonato del 2005 lo disputarían 13 equipos, operación que se repetirá en el torneo de este año para llegar al 2006 con 12 equipos en primera división, es decir estamos como en el comienzo y se han perdido ya dos valiosos años. Un giro de 180 grados. ¿Con esta desorganización, alguien puede apostar por el desarrollo de nuestro fútbol? Increíble, de Ripley, es verdad aunque usted no lo crea.
El torneo del 2003 no terminó por la huelga de jugadores y el fútbol siguió en la caída libre en que se encuentra. Para el 2004 la cosa no pudo estar peor organizada. Se programaron 52 fechas a disputarse en 36 semanas, con el ingenuo argumento que a más partidos mayores recaudaciones, insistiendo además en estos torneos Aperturas y Clausura que debilitan aún más nuestro fútbol.
En este deporte 2 más 2 no son cuatro. En la práctica si sumáramos cualquiera de las recaudaciones de dos fechas jugadas los Miércoles y Domingo, como se jugó este año, no asistió más gente ni se recaudó más, siempre menos, que cualquiera fecha del año pasado donde el torneo sólo se jugaba los fines de semana, porque la gente perdió interés de ver cada tres días a los mismos jugadores, expuestos por televisión, los jugadores se fundieron, etc, en suma el espectáculo fue muy malo. El remedio resultó peor que la enfermedad. En resumen el 2004 se recaudó muchísimo menos que en el 2003, por lo que los equipos casi todos terminaron en rojo sus balances y se dio el caso del Estudiantes de Medicina, que en otra de las barbaridades de la ADFP y de la FPF nunca se hizo legal su fusión con el Atlético Grau de Piura, perdiera dos partidos por W.O y por lo tanto perdió la categoría antes de que termine el campeonato porque las bases del torneo así lo estipulaban, y muchos otros equipos estuvieran al borde que les quitasen puntos, porque le debía dinero a sus futbolistas (se hablaba de dos y tres meses de sueldo) Felizmente se salvó la U. San Martín porque ahí hubiera habido otro lío gordo.
Con todos estos antecedentes llegamos a Enero del 2005 y leemos con estupor que los equipos se refuerzan como si estuvieran al haber, como si no debieran plata, como si no debieran nada.
Para comenzar de 13 equipos 7 tienen técnicos extranjeros, varios han sido contratados para este año, con el agregado que los cuatro equipos grandes, ya incluimos al Cienciano del Cusco son provenientes del exterior. Veamos: Alianza Lima al argentino Insúa, los rojos de la ciudad imperial al ecuatoriano Sevilla y otros dos argentinos están al frente del Cristal y la U, Bauzá, el único que repite y Basualdo respectivamente, con el agregado que la moda llega ahora del Ecuador, fútbol que antes lo considerábamos inferior al nuestro. Basualdo, Insúa y Sevilla llegaron de aquel fútbol, como lo hicieron el año pasado de manera insólita en préstamo por dos meses EN PLENO MES DE OCTUBRE cuando se acababa el Clausura Baldeón, Chalá y Saritama.
Un Universitario de Deportes casi quebrada contrata sin ponerse colorado al técnico, luego de haber tenido cuatro el año pasado: Malbernat, Trobbiani, Reyna y Mifflin. Se han incorporado Kukin Flores y Magallanes como ¿aportes? Donde están los estatutos de un club tan prestigioso como la U que debería ser el ejemplo del Fair Play por sus valores universitarios de sus fundadores. También han llegado Donny Neyra, Luis Hernández, Miguel Zagaceta y piensan traer a algún recomendado de su técnico Basualdo. ¿De dónde pecata mea?
Si revisamos los demás clubes sucede lo mismo. Por eso cabe la frase célebre de Condorito. ¡Exijo una explicación!. Plop.
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