La fuerza vencedora volvió a saborear un título. Sporting Cristal se coronó campeón del torneo Apertura tras cumplir una excepcional campaña en la que tuvo que bregar mucho para dejar atrás a Alianza Lima.

El cuadro cervecero totalizó al final del Apertura nada menos que 49 puntos en la tabla de posiciones y dejó relegado en el segundo lugar a Alianza Lima, que sufrió un notable bajón en la recta final del campeonato y cedió puntos vitales.

El elenco celeste estuvo durante muchas fechas de escolta del cuadro aliancista y nunca le perdió pisada. Llegó la esperada jornada 20 donde ambos equipos chocaron y fue Cristal quien no desperdició la oportunidad de derrotar a su rival y superarlo en la clasificación.

Aquel fue el partido soñado, el encuentro que ni el más optimista hincha de la celeste hubiera podido imaginar. Sporting Cristal pulverizó futbolísticamente a Alianza Lima y no tuvo mayores inconvenientes para convertirle cinco goles y dejar en claro su superioridad.

Sporting Cristal demostró que era un equipo muy compacto en todas sus líneas y sólo hubo que hacer un par de variantes en el equipo para que este funcione como una verdadera máquina de hacer fútbol.

En la valla no hubo mayores problemas. Erick Delgado simplemente ratificó que es un estupendo arquero y que más allá de ciertas deficiencias perfectamente comprensibles tiene todas las condiciones para hacerse del pórtico nacional en un futuro no muy lejano.

La defensa fue sólida. Omar Zegarra cumplió con sus obligaciones de marca y también aportó en función ofensiva con sus proyecciones. Miguel Villalta y Alberto Rodríguez demostraron solidez y sapiencia en la zaga central pese a su juventud, mientras que José Moisella y Martín Vásquez fueron eficientes en la banda izquierda. Hay que reconocer que el brasileño Leonardo no desentonó cuando debió suplir a Villalta.

En la volante de contención hubo un elemento que destacó sobre los demás. Se trata del brasileño Pingo, quien hizo un trabajo incansable en la marca y que aportó esa dosis de temperamento y garra que es necesaria. Fue bien complementado por Erick Torres y luego por Gregorio Bernales.

Cristal no jugó con un "10" tradicional en el campeonato. En un principio Renzo Sheput tenía responsabilidades de conductor, pero luego esta responsabilidad recayó en Jorge Soto, quien se convirtió en un "todo terreno", en un pulmón generador de fútbol ofensivo. Estuvo bien acompañado por Carlos Zegarra, quien no lució mucho, pero hizo un trabajo táctico interesante.

En la delantera no hubo mayores variantes. Flavio Maestri y Luis Alberto Bonnet, dos delanteros de similares características, supieron convivir en las áreas rivales y nunca se percibió una superposición de funciones. Tuvieron como reemplazante ideal a Sergio Junior, atacante brasileño letal en jugadas de contraofensiva y con participación importante en las últimas fechas del campeonato.