
Luis
Bonnet
Artillero
nato. Hombre en punta
por excelente. Jugador
enamorado con las redes
y los festejos. Luis Bonnet,
indudablemente, el gol
en Cristal. Por ello,
pieza clave en este cuadro
‘rimense’
campeón del Clausura,
acostumbrado a jugar con
un solo punta.
Con
Bauza, Bonnet recuperó
protagonismo total. Como
en las guerras, fue el
sable que hincaba al contrario
en el momento preciso
o el escudo que aguantaba
cuando las cosas se tornaban
difíciles. Como
fuere, siempre respondió,
siempre estuvo a la altura.
Todavía
queda en la memoria de
los aficionados instantes
en que su equipo perdía
pero Bonnet, fiel a su
estirpe, enseñando
los dientes y afinando
su olfato goleador, labraba
el camino del triunfo,
o acortaba distancias
y le regalaba a su equipo
un manto de dignidad cuando
no alcanzaba.
Claro,
muchos dirán que
Bonnet no sería
figura si no hubiese tenido
una volante de lujo, sin
embargo, su frialdad para
definir, su buena ubicación
en área enemiga
y su letal golpe de cabeza
no son casualidad, y tal
vez sin su presencia,
esos centros precisos
o rebotes inesperados,
nunca hubiesen tenido
destino de gol.
No
fue el goleador del torneo.
No importa. El título
del Clausura logrado con
Cristal, el cual lo tuvo
como figura excluyente,
vale más que cualquier
distinción individual,
pues sus 17 goles le bastaron
para alcanzar la gloria
y sentirse feliz.
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