
Hoy
por hoy, no cabe duda que el mejor técnico nacional es Freddy Ternero.
Sus logros con la selección Sub 23 en la década pasada y Cienciano
del Cusco en el 2003, han catapultado a este hombre a lo más alto del fútbol
peruano.
Olvidado
en años pasados y hasta insultado en su primer periplo por tierras cusqueñas,
Freddy Ternero, cuyas virtudes salieron a relucir durante la participación
de Cienciano en la Copa Sudamericana 2003, supo ganarse nuevamente el afecto de
aquellos que sólo se fijan en el triunfo y no en el trabajo arduo de cada
día.
Aunque
siempre afirme que le "falta mucho por aprender", Freddy Ternero no
es nuevo en estos menesteres, ya que cuenta con ciertas experiencias que marcaron
mucho su carrera: fue asistente del técnico uruguayo Sergio Markarián
cuando dirigía Universitario de Deportes y también de Juan Carlos
Oblitas con la selección nacional.
Tomó
la conducción del combinado Sub-23 en 1996 y un año después
llevó a Perú a ocupar el cuarto lugar de la Copa América.
Pero sin lugar a dudas, es con Cienciano donde ha sacado a relucir todas sus virtudes
al mando de un equipo.
Ternero
es un estratega nato, le gusta mucho estudiar al rival de turno. Además
ha demostrado ser muy preciso a la hora de efectuar los cambios. Haber sido jugador
(defensa) le sirve de mucho para poder conocer el sentir de sus pupilos en el
campo de juego, es por ello que trabaja mucho también en la parte anímica.
Es
el único orientador nacional que logró llevar tan lejos a nivel
internacional a un club local, y tuvo la capacidad de sacar adelante a un plantel
de jugadores que muchos consideraban ya obsoleto, pero del cual pudo sacarle el
jugo y aprovechar al máximo su experiencia.
Ahora
tiene un nuevo reto: la Recopa Sudamericana. La cita es el próximo 6 de
septiembre, día en el que Cienciano enfrentará a Boca Juniors en
Estados Unidos, día en el que Ternero volverá a demostrar todas
sus virtudes.