Víctor Rivera
En su momento fue una especie de ‘bombero’ para la San Martín, apagando los incendios en las situaciones complicadas del equipo santo, como cuando se hizo cargo del equipo en el 2005 debido a que el entonces entrenador, Rafo Castillo, no podía hacerlo por una reglamentación del campeonato.
El equipo no desentonó al mando de Rivera por lo una vez más se necesitó su ayuda en el 2006 para reemplazar al cesado Juan Antonio Pizzi. En aquel año, los albos con el ‘Chino’ bajo su mando ganaron sus últimos tres partidos y dejaron de paso sin el título del Clausura al Bolognesi de Tacna en la última fecha.
Para el próximo año, la dirigencia optó por darle la confianza a Rivera, que con un plantel sin figuras rutilantes, hizo del cuadro santo una ‘maquinita’ de hacer fútbol y sin que muchos se dieran cuentas daba el primer golpe en el Cusco, coronándose como campeón del Apertura.
La labor de Rivera al mando del equipo era digna de resaltar, ya que a pesar de no haber destacado en el Clausura, demostró que su buen trabajo no fue flor de un día y en el 2008 lo ratificaría con la obtención del bicampeonato.
Antes de llegar a tienda alba, Víctor Rivera había dirigido a Municipal en la Segunda Dvisión y con el que estuvo a punto de ascender, de no ser por perder en la final ante el Sport Áncash 3 a 1 en el Estadio Nacional.
El ‘Chino’ también realizó trabajos en las divisiones menores de Alianza Lima, club que aún guarda gratos recuerdos de la labor desempeañada por el actual técnico bicampeón del fútbol peruano.
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