La ciudad
de Villarrica, de 27.408 habitantes,
se emplaza a 227 msnm, y a
orillas del lago del mismo
nombre. Villarrica es sede
del Obispado de Villarrica
y cuenta con catedral y otros
edificios religiosos.
La fase final
del Sudamericano Femenino
se disputará en el
Estadio Municipal de esta
ciudad. Sólo los tres
primeros clasificados ganarán
su derecho a participar en
el Mundial de Nueva Zelanda
2008. En caso de igualdad
en puntaje, se utilizarán
las mismas reglas de la primera
etapa, tomándose en
consideración sólo
los partidos jugados en la
fase final.
Características
Actualmente
la ciudad es pequeña,
pero cuenta con todos los
servicios básicos y
turísticos, siendo
la principal ciudad de servicios
del área cordillerana
y principal centro turístico
de la región de La
Araucanía. Posee una
larga y hermosa Avenida Costanera,
que bordea playas desde el
embarcadero, con excelentes
vistas al lago y al volcán.
Durante los meses de verano
se realizan numerosas actividades
y eventos culturales, artísticos
y deportivos, Ademas de las
innumerables Alternativas
de Ecoturismo, turismo aventura
y Etnoturismo.
Historia
En 1552 Gerónimo
de Alderete, Gobernador de
Chile, partió de La
Imperial (actual Carahue)
a fundar Villarrica, en el
mismo lugar donde hoy se erige
la ciudad. Villarrica fue
fundada junto al margen austral
del río Toltén
y la orilla occidental del
lago de Mallalanquén
(actualmente, lago Villarrica).
Gerónimo de Alderete
la nombró "Santa
María Magdalena de
Villa Rica", con alusión
a los ricos lavaderos y vetas
de oro, que se descubrieron
en las quebradas de los oteros
y bosques.
El objetivo
era explotar lavaderos de
oro y consolidar un paso invernal
hacia la pampa y el Atlántico,
que en aquel entonces pertenecía
al territorio trasandino de
la Capitanía General
de Chile. La ciudad de Villarrica
tuvo, antes de su destrucción,
más de 600 españoles,
sin contar la servidumbre.
También contó
con una iglesia parroquial
y los conventos franciscano,
mercedario y dominico. Hubo
un molino y una fábrica
de ladrillos y tejas. El trazado
urbano era similar al actual.
Luego de la
sublevación mapuche
de 1599, los nativos de la
zona acosaron la ciudad, cortaron
la comunicación con
La Imperial y Santiago, sólo
quedó una conexión
esporádica con Buenos
Aires. La población,
mermada por el hambre, murió
poco a poco. Al cabo de tres
años, el 7 de febrero
de 1603, se rindieron los
11 hombres y 13 mujeres que
quedaban. De éstos,
7 fueron rescatados del cautiverio;
ellos narraron la caída
de Villarrica, la última
ciudad española desaparecida
al sur del Biobío.
El 31 de diciembre
de 1882, 280 años más
tarde, se concretó
el último parlamento
entre los mapuches y el gobierno
chileno en los llanos de Putué,
en las afueras de la ciudad.
Al día siguiente, el
1 de enero de 1883, se refundó
Villarrica. Llegó el
comercio proveedor, el servicio
urbano y los colonos. Se entregó
a la colonización de
los chilenos el área
en torno a Villarrica, Loncoche
y Gorbea. En 1904 fueron colonizadas
las tierras al norte de Villarrica
y los mapuches fueron trasladados
a reducciones.
La presencia
de un volcán de forma
perfecta, coronado por nieves
eternas y reflejado en un
lago, gatillaron la temprana
aparición del turismo
en la zona. En 1924 ya existía
turismo organizado. El tren
llegaba hasta Freire y un
vehículo a motor conectaba
con Villarrica en 5 horas.
El vapor Alessandri hacía
viajes a Pucón; también
había paseos al cráter
del volcán Villarrica,
a las termas de Palguín
y al volcán Lanín.
En 1923 se abre el primer
hotel en Villarrica y en 1933
se inaugura el tren de Loncoche
a Villarrica, y el vapor Doña
Rosa, para 200 pasajeros.