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Brasil,
el “monstruo” a vencer
Por:
Victor Záferson Mendoza
Sin
Roberto Carlos, Rivaldo y Cafú. Así se presentará el
seleccionado brasileño ante el peruano el próximo miércoles
en el “Morumbí” de Sao Paulo. Leao decidió no
contar con tres de sus máximas estrellas para el choque
ante los peruanos. Es un alivio que estos tres hombres,
figuras en sus clubes en Europa, no estén ante los
muchachos de Julio César Uribe. Sin embargo, Emerson
Leao tiene hombres capaces de suplir sin problemas a los
ausentes en esta oportunidad. Además, la “torcida”
es exigente y no aceptaría que esta versión del
“Scratch” pierda en casa ante Perú; en el país de
la samba tampoco tolerarían que los pupilos de Leao
sumen su segunda derrota consecutiva en esta
Eliminatoria (en la undécima fecha cayeron ante Ecuador
en Quito en resultado histórico).
Este
Brasil de Leao no es el de otros años. Como la mayoría
de sus integrantes juega en el exterior y se juntan
cuatro días antes de cada cotejo eliminatorio, es obvio
que les cueste acoplarse con rapidez a la idea que su técnico
quiere imponer. Ello les costó caro en Chile, Paraguay
y Ecuador, donde cayeron sin atenuantes. En junio del año
pasado, con Rivaldo y Edmundo, pero sin Romario, el
combinado “verdeamarelho”, entonces conducido por
Luxemburgo, se presentó en Lima y sin esforzarse mucho
venció a Perú (1-0), que lo respetó demasiado.
El
presente de ambas selecciones es diferente. Perú salió
del estado de coma tras su triunfo ante Chile y pretende
sumar al menos un punto de su periplo por el Morumbí.
Brasil es un “monstruo” que estará en el Mundial
del 2002, qué duda cabe, pero se durmió noventa
minutos en Quito y el próximo miércoles, en su casa,
quiere lavarse la cara ante Perú para reconciliarse con
sus parciales.
Uribe
ya debe haber empezado a mover sus piezas. De repente aún
no sabe si jugar con uno o dos atacantes. ¿Pizarro
solo? ¿Mendoza y Pizarro arriba? ¿Miranda o Ibáñez?
Cuántas cosas deben pasar por la mente de Julio César,
quien, como es la vida, fue el encargado de darle al fútbol
peruano el último triunfo sobre Brasil hace más de una
década. Uribe quiere volver a ganar, pero esta vez la
responsabilidad no está en sus pies, sino en los de sus
muchachos que no quieren retirarse cabizbajos del coso
paulista.
Si
bien es cierto que en la cancha son once contra once,
Brasil, la mejor selección del mundo en estos momentos,
tiene hombres que pueden definir los partidos en cuestión
de segundos. La mínima desconcentración de los
nacionales implicaría la algarabía de los locales.
Algunos dicen que no hay rival invencible y otros que
ganar en la tierra de Pelé es una utopía. Y que hay
sueños que nunca se cumplen por más que uno se
esfuerce en conseguirlos. Pero el fútbol es tan ilógico,
imprevisible y apasionante que a veces motiva que uno no
descarte la posibilidad de lograr un objetivo, por más
lejano que éste se encuentre. ¿Quién sabe? De repente
soñamos y vemos que se dio lo imposible. O nos
despertemos y nos han pintado la cara como nunca
imaginamos...
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