Es cuestión de actitud
Por: Victor Záferson Mendoza

En los días previos al choque ante los brasileños los diversos canales peruanos se dieron el trabajo de buscar entre sus apolillados archivos aquel vetusto vídeo -con 25 años de vida- en el que quedó registrado el último triunfo del seleccionado peruano en campo brasileño en una competencia oficial. Ver los goles del ‘loco’ Cassaretto y su famoso saltito nos obligaba a derramar algunas lágrimas de nostalgia, que sucedió también por el hecho de ver, gracias a otro vídeo, cómo Julio César Uribe, en 1985, se encargaba de darle al fútbol peruano su último triunfo sobre los brasileños, aunque éste haya sido en un amistoso. No había ninguna prueba reciente de que el seleccionado peruano haya superado al brasileño sin necesidad de tener que recurrir a imágenes en blanco y negro para ver los tantos de Cassaretto y a las color en las que el actual seleccionador nacional –Uribe- se luce anotándole a los verdeamarelhos.

Las últimas presentaciones de Perú ante Brasil terminaron en reveses para los blanquirrojos. En la década del 90’ recordamos una derrota de 2-0 en la Copa América de Uruguay, una goleada de 7-0 en la Copa América de Bolivia y otro traspié por 1-0 en Lima en el partido de ida de la presente eliminatoria. Así las cosas, no había lugar a comparar el nivel de ambas selecciones ni tampoco para creer en la posibilidad de una victoria o al menos de un empate en el Morumbí, lo cual parecía una utopía y hasta daba risa de sólo pensarlo. Sin embargo, los mismos hombres en los que confió el Pacho Maturana, con algunos injertos de Julio César Uribe, el actual seleccionador, les taparon la boca a los hinchas más pesimistas.

La noche del miércoles 25 Romario no hizo lo que quiso con la defensa peruana como ocurrió en 1997, Juninho no pudo romper cinturas como en 1995, Marcelinho Carioca no se lució anotando de tiro libre como lo hace en su club, el Corinthians, y sin Rivaldo, Roberto Carlos y Cafú, el seleccionado de Leao fue sorprendido por un Perú que se olvidó del miedo escénico de anteriores ocasiones y que casi le gana como ocurrió en 1975. El combinado peruano mostró una actitud distinta a la de otros compromisos, ésa que sólo Uribe ha podido instalar en el ánimo resquebrajado de muchos de sus pupilos, que no saben de triunfos, los cuales se daban seguido cuando el “Diamante” se vestía de corto.             

Por primera vez en mucho tiempo Perú le hizo daño a Brasil en su propio campo. Juan Jayo y Marko Ciurlizza, dos pequeños gigantes en el mediocampo, borraron de la cancha a Marcelinho Carioca y a Ricardinho. Con Vampeta solo, Leao se la jugó con Juninho en el segundo tiempo, pero el estratega brasileño no contó con la seguridad que ofrecieron en el fondo Miguel Rebosio, Juan Pajuelo, Martín Hidalgo y, sobre todo, Miranda, el mejor de la noche en mi concepto. Una distracción en la zaga nacional, y cuando atacábamos más que en el primer tiempo, le permitió al incansable Vampeta habilitar a Romario, quien apareció en el momento preciso para marcar la diferencia. Y es que Romario es de esos delanteros a los que, si les das un par de centímetros, te definen un partido. 

El “Chapulín” eludió a Miranda y envió la pelota al fondo del arco. Pero sólo doce minutos le duró la alegría de la “torcida” porque Juan Pajuelo, tras un centro de Gustavo Tempone, saltó para poner de cabeza las cosas en orden. Mientras Lucio, César y Alessandro estaban preocupados en marcar a Claudio Pizarro, apareció el zaguero de Los Andes para vencer a Rogerio. La torcida perdió los papeles, esos que lanzó para recibir a sus parciales, y comenzó a insultar a Emerson Leao, quien no podía creer lo que miraban sus ojos. Hubo una atajada excepcional de Miranda que impidió que Brasil se pusiera nuevamente en ventaja, pero también pudo haber marcado la blanquirroja en las postrimerías del compromiso sino fuera porque un disparo de Andrés Mendoza fue desviado por Rogerio con las justas.

El árbitro asiático, de discreta actuación por haberse comido un penal a Ciurlizza en el primer tiempo y por su mala ubicación dentro del campo, pitó el final del encuentro sobre los 92 minutos para que Perú sume un punto más en la eliminatoria y siga con posibilidades, aunque matemáticas, de llegar al mundial. Se viene Ecuador en el Monumental y hay que volver a sumar de a tres si queremos que el ganador de la zona de Oceanía (Australia o Nueva Zelanda) empiece a hacerse con la idea de que su rival en el repechaje se viste de blanquirrojo.

En fin, va a pasar un tiempo y los canales peruanos ya no tendrán que desempolvar vídeos vetustos para mostrar a los televidentes los goles del “loco” Cassaretto ni preguntarle a éste qué sintió en Brasil hace 25 años, porque ahora todas las imágenes serán a color y tendrán como protagonistas a Juan Pajuelo, autor del histórico gol, y al arquero Miguel Miranda, porque el ”Carón“ le puso cerrojo a su arco para evitar que Brasil nos gane como en los últimos tiempos. ¡!!Arriba Perú!!!

 

 

 

   

 

 

   

 

 

 

  

 

 

   

 

          

 

 

Ligas extranjeras

Fútbol argentino
Fútbol brasileño
Fútbol chileno
Fútbol griego
Fútbol inglés
Fútbol español
Fútbol mexicano
Fútbol italiano
Fútbol alemán
Fútbol francés
Segunda División española
Fútbol belga
Fútbol costarricense
Fútbol salvadoreño
Fútbol finlandés

Articulos Anteriores

. Bayern Munich, el nuevo rey de Europa (28/05/2000)
. Final de candela en la Liga de Campeones (14/05/2000)
. Es cuestión de actitud (26/04/2000)
. Brasil, el "monstruo" a vencer  (16/04/2000)
. El Bombardero y su buen momento  (09/04/2000)
. Salimos del estado de coma  (28/03/2000)
. Un partido de fútbol, no una guerra  (26/03/2000)
. Alianza Lima controló al Ciclón  (18/03/2000)
. Lo del Ciclón no es broma  (11/03/2000)
. El Ciclón sorprende en el inicio del Apertura  (28/02/2000)

Más Artículos