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Bayern
Munich, el nuevo rey de Europa
Por:
Victor Záferson Mendoza
No
fue el gran partido que esperábamos ver. Pero el
Valencia de España y el Bayern Munich de Alemania se
esforzaron para que los más de 80 mil espectadores que
acudieron al Giuseppe Meazza de Milán disfruten del
deporte más hermoso del mundo, como dice a menudo un
comentarista de la cadena ESPN.
El
choque careció por momentos de vibración si lo
comparamos con las últimas dos finales de este torneo
en las que ambos cuadros también fueron protagonistas.
Oportunidades de gol se crearon en ambos arcos, pero las
redes sólo pudieron ser vencidas por la vía del penal.
El español Gaizka Mendieta y el alemán Steffan
Effenberg se encargaron de mover el marcador del recinto
milanés, aunque el rubio volante teutón pudo hacer la
diferencia para su equipo si es que no erraba un penal
en el primer tiempo.
Culminado
el partido con el resultado de 1-1, sólo hubo tiempo
para el suplementario, donde se ponía en juego el gol
de oro, pero éste no llegó porque los arqueros Oliver
Khan y Santiago Cañizares les negaron al público el
grito de gol en más de una ocasión. Finalmente, los
lanzamientos desde los doce pasos, una definición en la
que pesa más lo anímico, lo psicológico y la
inspiración del arquero antes que la suerte, decidieron
al nuevo monarca de Europa.
Erraron
los que normalmente no fallan y anotaron los que no
acostumbran a disparar. Aunque al argentino Mauricio
Pellegrino, poco habituado a patear penales, le tocó la
mala suerte de marrar ante la ya más que crecido Oliver
Kahn, quien se lució atajando su penal. Allí terminó
todo. El Bayern Munich alcanzó la cima en Europa. Se
abrazó con la gloria por unos minutos. Porque las alegrías
son pasajeras. No duran todo el tiempo.
Y
el Valencia, por segundo año consecutivo de la mano de Cuper, volvió a quedarse con las ganas de
llevar el cetro de la Liga de Campeones a las vitrinas
de Mestalla. El cuadro de Cuper hizo los méritos
suficientes como para quedarse con la corona, pero en
todos los torneos las copas se pelean y se ganan en la
cancha, no se comparten. Esta vez le tocó a los bávaros
que, además de ser tricampeones de la Bundesliga,
pueden vanagloriarse diciéndole a todo el mundo que son
los nuevos reyes de Europa. Aunque no están contentos
porque ya piensan en que la Copa Intercontinental debe
descansar pronto en la sala de trofeos del Olímpico de
Munich.
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