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IVÁN
ZAMORANO

Iván
Luis Zamorano Zamora es el mejor
producto que ha fabricado el fútbol
chileno en los últimos
años. Su nombre es conocido
en el todo el mundo por los seguidores
del fútbol, el deporte
más popular del orbe. Y
no sólo por su exitosa
trayectoria en las canchas europeas,
también por su calidad
humana, virtud que le permitió
ser nombrado embajador de la UNICEF.
Iván
Zamorano nació en Santiago,
el 18 de enero de 1967. Fue el
primer hijo (y único varón)
del joven matrimonio integrado
por Luis Zamorano y Alicia Zamora,
quienes habitaban una modesta
vivienda en la población
La Legua, comuna de San Miguel.
Tres años más tarde,
sus padres deciden trasladarse
a la Villa México, ubicada
en la comuna de Maipú,
barrio que pasaría a convertirse
en el escenario natural de su
infancia y parte de su adolescencia.
Su
pasión por el deporte despertó
la atención de sus profesores
en la escuela 447, ubicada en
la Villa México, establecimiento
en donde cursó desde el
jardín hasta Octavo Básico.
Su vocación deportiva también
destacó en el Liceo Francés,
establecimiento en el cual completó
la Enseñanza Media.
Zamorano
emigró a El Salvador para
integrarse al Cobresal en los
albores de 1985. En el campamento
minero de la Tercera Región,
el promisorio delantero recibe
su primer sueldo (seis mil pesos)
y derrocha entusiasmo para convencer
en los entrenamientos al técnico
Manuel Rodríguez Araneda
quien, luego de un par de meses,
recomienda a los dirigentes del
club enviar a préstamo
a Zamorano para que "acumule
experiencia" en otro equipo.
La plana directiva de la institución
minera decide entonces ubicarlo
en Cobreandino a comienzos del
86, elenco que militaba en la
Segunda División del fútbol
chileno.
En
1987 vuelve a El Salvador, en
donde se convierte en el goleador
del Torneo de Apertura con 13
tantos. En esa temporada debuta
en la selección chilena
enfrentando en partido amistoso
a Perú, el sábado
6 de junio. Marca su primer gol
defendiendo a la "Roja"
de todos.
La
transferencia superó los
300 mil dólares y Zamorano
comenzaba su travesía por
el Viejo Continente durante un
atardecer de 1988. Pero al entrenador
del Bolonia no le gustó
el aspecto físico del recién
contratado jugador sudamericano.
Basado en ese argumento, le comunicó
a los dirigentes que no deseaba
contar con los servicios de Zamorano.
Entonces, Fionarelli lo ubicó
en el Saint Gallen de Suiza, en
una competencia de tercera categoría,
pero que sirvió para que
el ariete nacional perfeccionara
su musculatura y su estilo agresivo
de juego.
En
la escuadra helvética Zamorano
se transformó en un suceso
y la revista italiana Güerin
Sportivo lo bautiza como "Iván
il Temmible". Su resplandor
captó la atención
de la mirada del exigente fútbol
español, específicamente
las retinas del chileno Vicente
Cantatore, técnico que
por aquellos años dirigía
al Sevilla.
El
presidente del equipo andaluz,
Luis Cuervas, llegó a un
acuerdo con el Saint Gallen y
pagó 2,5 millones de dólares,
el fichaje más caro que
se había realizado hasta
la fecha en la historia del club.
Como una constante en su trayectoria,
sus primeros meses en el cuadro
sevillano estuvieron salpicados
por la desgracia. La mala campaña
del equipo y las imponderables
lesiones complotaron para que
exhibiera un rendimiento discreto
en su primera temporada (90-91).
Pese
a todo, se las ingenia para convertir
nueve goles. En la siguiente temporada
se inscribe con 12, aunque nuevamente
es abatido por dos importantes
dolencias físicas que le
impiden tener continuidad como
titular. Sin embargo, su espíritu
de lucha en la cancha y ese inefable
olfato para marcar en el arco
rival, despiertan el interés
del entrenador del Real Madrid,
Benito Floro.
Zamorano
llega a Madrid para ser presentado
como nuevo refuerzo del cuadro
"merengue" en 1992,
luego de que los madrileños
desembolsaran cinco millones de
dólares por su pase. En
el campeonato, que se extendió
hasta a mediados del 93, Zamorano
sumó 27 anotaciones, transformándose
en el segundo goleador de la Liga.
Su fama creció y fue elegido
como el mejor jugador Iberoamericano
del torneo.
El
cielo que pareció iluminar
su figura se nubla en la temporada
93-94. Paradójicamente
enfrenta una sequía goleadora
que lo ubica al término
de la competencia en la lista
de jugadores prescindibles. Mientras
los dirigentes del Real Madrid
luchan por vender su pase, Zamorano
pelea por una segunda oportunidad.
La llegada del técnico
argentino Jorge Valdano pareció
sentenciar su anhelo al declarar
el estratego que Zamorano sería
el quinto delantero del plantel.
A
punta de goles, el jugador chileno
cambia la opinión de Valdano,
quien lo utilizaría al
final como la nave insignia de
la escuadra que obtendría
el título de la Liga 94-95.
Zamorano, además del campeonato,
gana el cetro que homenajeaba
al goleador del torneo: con 28
tantos es el primer "Pichichi".
En 1996 no fue renovado su contrato
en el Real Madrid y emigró
a Italia para incorporarse al
Inter de Milán, club con
el que tuvo contrato hasta junio
del 2001, pero antes que se venciera
su contrato, el club italiano
le cedió al América
de México donde en muy
poco tiempo se convirtió
en ídolo.
Zamorano,
con 35 años encima, regresa
en el 2003 al Colo Colo, el equipo
de sus amores, y 'Bam Bam' espera
culminar su exitosa carrera con
el título de la Copa Libertadores
para el popular club chileno.
Fcha
técnica:
Fecha
de nacimiento: 1/18/67
Lugar de nacimiento: Maipú
País de nacimiento: Chile
Altura: 178
Peso: 72
País de nacionalidad: Chile
Función: delantero
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