ESPAÑA
1982

España
fue el país organizador del Mundial
del año 1982. El magno evento se
realizó entre los días 13
de junio y 11 de julio y contó
con la presencia por primera vez de 24
selecciones nacionales.
El
continente europeo clasificó nada
menos que a 14 selecciones para el Mundial.
Estas fueron las de: Polonia, Italia,
Alemania Occidental, Austria, Bélgica,
Hungría, Inglaterra, Francia, Checoslovaquia,
Irlanda del Norte, Yugoslavia, Unión
Soviética, Escocia y por supuesto
el país anfitrión, España.
Las
otras 10 selecciones provenían
de los otros cuatro continentes del planeta:
Por Sudamérica participaron los
representativos de Argentina, Brasil,
Perú y Chile, por la CONCACAF clasificaron
El Salvador y Honduras, por África
lo hicieron Camerún y Argelia,
por Asia participó Kuwait, mientras
que Oceanía fue representada por
Nueva Zelanda
Catorce
fueron las sedes utilizadas en el certamen:
Vigo, La Coruña, Gijón,
Oviedo, Barcelona, Elche, Alicante, Bilbao,
Valladolid, Valencia, Zaragoza, Sevilla,
Málaga y Madrid.
Argentina
llegaba a la justa española en
condición de último campeón
del mundo en 1978. César Luis Menotti
se mantenía en la dirección
técnica, al igual que un grupo
importante de jugadores que alcanzaron
el título, a los que se sumaron
Juan Barbas, Ramón Díaz
y la entonces naciente estrella del fútbol
mundial Diego Armando Maradona.
Sin
embargo la selección albiceleste
no pudo cumplir una gran campaña
en el mundial español. Logró
clasificar a la segunda etapa del torneo,
pero en ella se topó con poderosas
selecciones como las de Italia y Brasil,
que la derrotaron por 2-1 y 3-1, respectivamente.
Muchos
fueron los argumentos que se esgrimieron
para justificar la floja campaña
de la selección argentina. Algunos
de ellos iban más allá de
lo futbolístico y señalaban
que el ánimo de los jugadores estaba
muy decaído por el conflicto bélico
contra los ingleses por la posesión
de las Islas Malvinas.
La selección italiana despertó
muchas dudas en la primera fase del Mundial
en la que compartía el grupo A
con las selecciones de Polonia, Perú
y Camerún. En su primer compromiso
obtuvo un magro empate a cero ante el
seleccionado polaco, luego siguió
su mala racha al igualar con Perú
(1-1) y cerró esta etapa repartiendo
puntos con Camerún (1-1).
Logró
clasificar a la segunda etapa y es a partir
de ahí que el nivel de la escuadra
azurra mejora ostensiblemente y logra
sensacionales triunfos sobre otras selecciones
de gran poderío como las de Argentina
(2-1) y Brasil (3-2). En semifinales Italia
no tuvo mayores complicaciones para superar
a la selección de Polonia (2-0).
La selección de Alemania Occidental,
por su parte, no exhibía un fútbol
tan vistoso y dinámico como el
de los italianos, pero si era un cuadro
ordenado, muy bien estructurado en cada
una de sus líneas y extremadamente
disciplinado. Entre sus principales figuras
podemos destacar a Stieylke, Forster,
Breitner, Dremmler, Littbarski, Fisher
y Rummenigge.
El
elenco teutón se enfrentó
en semifinales a la selección francesa
que contaba con jugadores de primer nivel
como Castañeda, Amoros, Tresor,
Larios, Gierard, Soler, Girese, Couriol,
Bellone, Platini y Tigana. Fue un excepcional
partido que culminó igualado a
tres goles luego del tiempo reglamentario
y que se definió a favor de Alemania
en la tanda de penales (5-4).
Italia
y Alemania llegaron así a la gran
final del final del Mundial. La selección
peninsular fue muy superior y derrotó
por un categórico 3-1 al representativo
germánico con goles de Rossi, Tardelli
y Altobelli. El tanto de honor para Alemania
lo marcó Breitner. El equipo base
del nuevo campeón mundial era el
siguiente: Zoff, Gentile, Cabrini, Bergomi,
Collovati, Scirea, Conti, Tardelli, Rossi,
Graziani y Causio.
Italia
lograba de esta manera su tercera Copa
del Mundo que se sumaba a aquellas conquistadas
en los campeonatos de 1934 y 1938. Alemania
debió esperar 8 años más
para alzar su tercer título mundial.