|
Muchos
decían que la mujer no podía ser
presidente de una nación y Violeta Chamorro
en 1990, dio un ejemplo claro llevando las riendas
de Nicaragua. En todos los ámbitos, el
sexo femenino está presente. Cuando hablamos
de fútbol, nos referimos a un deporte rudo,
en donde el esfuerzo físico y mental es
máximo, típico para el hombre, pero
esa idea fue dejada de lado y ya podemos ver grandes
valores femeninos.
Un
árbitro de fútbol, siempre es imaginado
en nuestro subconsciente como un varón
serio, que da una imagen de imparcialidad y personalidad
para impartir orden dentro del gramado de juego,
esto en nuestro país también ha
cambiado, ya que no solo pueden los hombres reflejar
esa imagen sino también las mujeres.
Aproximadamente
a inicios de la década de los noventa,
se dio el primer curso para árbitros dirigido
para mujeres, de ahí se graduaron cuatro,
consideradas como la primera generación,
Riabel Trujillo, Ana Pérez, Carmen Panta
e Isabel Mendoza. Actualmente, estas dos últimas
ya no ejercen dicha carrera.
Se
consideraba que el sexo femenino no tendría
interés en esta disciplina, pero los años
han servido para darnos cuenta que cada vez existen
más 'mujeres de negro', que quieren ganarse
un lugar en nuestro país.
Este
año la CONAR trabaja con 19 juezas, una
mejora muy importante en cuestión de oportunidades,
pero que esperemos sea reflejada también
cuando se nominen árbitros para los partidos
de primera y segunda división, ya que solamente
la juez asistente Ana Pérez, tiene la oportunidad
de participar en cotejos de dicha categoría.
La
relación del fútbol con la mujer
se hace cada vez más estrecha, pero es
innegable que para que exista una igualdad de
sexos en todos los aspectos van a pasar muchos
años y por qué no decir, décadas.
Los organismos respectivos tratan de brindar oportunidades
al género femenino, pero la 'mentalidad
machista' no será muy difícil de
poder borrar.
|