Noticias E-mail Chat Financiero Fórum Perú Fútbol Peru Travel Perú Info Chistes Gastronomía
   
 
 

GABRIEL SILVERA

Historia de un 'charrúa' agradecido

La Lima desolada, sin atisbos de progreso y caracterizado como un mundo de delincuencia, es lo primero que asusta a los extranjeros que llegaban a nuestra capital por los anos 90 como lo hizo Gabriel Silvera, quien con 22 años decidió probar suerte fuera de su tierra, Uruguay. "Yo nunca había salido fuera de mi país, vine solo y encontré un mundo muy distinto al que estaba acostumbrado. Lima no tenía la infraestructura de ahora es ese entonces, la mayoría de sitios eran desiertos", nos cuenta Silvera.

El joven futbolista venía de un modesto club uruguayo llamado Huracán Buceo y fue contactado por la dirigencia de Alianza Atlético para formar parte de su plantilla para el campeonato del 96.

Para Gabriel esta proposición no fue el sueño dorado de su vida, pero los beneficios económicos que le ofrecían no eran para nada despreciables, razón suficiente para empacar y enrumbar directo a Lima, que más tarde se convertiría en su hogar.

"Lo difícil fue tener a toda mi familia lejos, mis amigos, mis costumbres. Al principio me chocó, pero cuando tomas la decisión de salir tienes que hacerte fuerte. Acá iba a ganar mucho más dinero que en Uruguay y más que pensar en mi familia, pensaba en lo económico que es importante. Felizmente ellos siempre me han apoyado".

Así empezó todo y su carrera fue viento en popa, pues clubes como Universitario de Deportes, Sporting Cristal y Sport Boys lo acogieron en sus filas hasta el punto de convertirlo en un jugador referente como sucedió en el último de ellos.

El equipo 'chalaco'

El volante mixto, una vez establecido en el Perú, logró hacer un buen año en el cuadro sullanense, lo que lo llevó a un equipo grande como Universitario, donde las cosas resultaron bastante decepcionantes, ya que el técnico de turno, Iván Brizc, no lo tomó en cuenta y lo dejó partir.

Así fue que llega al Sport Boys, donde vivió uno de los momentos futbolísticos más importantes de su vida. "En el 98, con el Sport Boys, hice un campeonato casi perfecto y sólo nos faltó el título, el grupo estaba unido y en el 2000 clasificamos a la Libertadores".

La simpatía con el Boys aún continua y actualmente viste sus colores a los que guarda especial cariño por ser uno de los clubes al que le debe parte de su carrera. "En el Perú soy hincha del Boys, es como mi casa, pese a los gritos de algunos aficionados cuando las cosas no resultan".

Pero la hinchada "chalaca" así como alegre, inagotable y sufrida, también es exigente y de esto puede dar fe el 'Gaby', quien tuvo que contener varias veces su rabia cuando era producto de insultos y rechiflas por razones a veces injustificadas.

"Son muy exigentes y al momento de insultar no miden las palabras y no saben cómo se siente el jugador. Una vez no jugué, sólo estuve en la banca, y los hinchas igual casi me matan, me tiraron piedras a la camioneta, pero bueno, uno trata de entenderlos porque tienen que pagar su entrada en épocas que la situación económica no es la mejor".

De uruguayo a peruano

Silvera nació en Montevideo en 1974 e hizo toda su niñez y adolescencia en su país, pero el fútbol lo trajo al Perú, donde ha cumplido ya seis años y del que ha adquirido su nacionalidad el año pasado.

Muy al contrario de otros futbolistas, su deseo de ser peruano no pasó por una cuestión de cupos de extranjeros, sino de gran afecto. Para el 'Gaby', el hecho de proclamarse un peruano más fue una manera de retribuir a este país todo lo que le ha brindado y decirle con su firma en los registros del estado peruano: "Gracias por todo".

"Cuando uno se nacionaliza debe saber por qué lo hace, unos lo hacen por trabajo otros por cariño, yo lo hice porque quise, porque estoy orgulloso de estar acá. El Perú me dio la oportunidad que no me dio mi país".

Estas palabras podrían denotar cierto olvido de sus orígenes, pero sería un error hacer tal juicio, pues cuando se le pregunta por Uruguay responde: "Uy, cuando hablo de Uruguay se me pone la piel de gallina, me vienen miles de recuerdo a la cabeza. Uruguay va ser mi vida y mi país siempre, pero Perú también tiene la mitad de mi corazón".

El ideal del jugador es comprar una casa en Uruguay y llevar a sus dos hijos -Tatiana y Gabito- para que conozcan la tierra donde creció, sin olvidar a ésta que ya es su patria.

La opinión de un peruano

En las charlas de café, en un almuerzo o cualquier tipo de reunión, nosotros los peruanos, amantes del fútbol, no podemos dejar de preocuparnos por la debacle que vive nuestro balompié y Silvera, como un peruano más, no está exento de esto.

"Perú esta pasando una crisis como todos los países en Sudamérica, ojalá el próximo año se pueda levantar y se pueda hacer una buena Copa América. Creo que poco a poco se puede hacer el cambio pero con el sacrifico de dirigentes jugadores y cuerpo técnico".

"Ahora hay mucha desunión, cada uno tira para su lado. El día que se junten todos Perú puede ser una potencia mundial", no duda en decir Silvera, quien se despide de nosotros luego de sus acostumbrados entrenamientos en el Miguel Grau para dedicarse de lleno a su negocio de comidas donde la sufre y lucha como la mayoría de sus compatriotas.


 

 
 
EL 'BRASILEÑO' JULINHO
   
EL 'ARGENTINO' IBARRA
   
EL 'URUGUAYO' SILVERA
 
 
 
POR: YANINA MANRIQUE LLERENA
 
FOTOS: CHRISTIAN MACAVILCA Y LIN BELAUNDE
 

Matemáticamente eliminados

Basta de excusas baratas

Falta de consistencia

Obtención de injerto óseo