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Dicen
que el sueño de todo futbolista es vestir
la casaquilla de su país. La emoción
de cantar el himno al unísono con miles
de personas en un estadio es realmente excitante,
según comentan aquellos que lo han vivido,
pero qué podría sentir un jugador
nacido en otras tierras el representar a un país
que no es el suyo. Temor, inseguridad o acaso
todo lo contrario.
El
Perú ha tenido casos como estos, jugadores
que se nacionalizaron y en su condición
de nuevos peruanos pudieron ser convocados a la
selección, siendo los más conocidos
los que cumplían la función de arquero,
pieza que parecía ser el punto débil
de todos nuestros seleccionados, que no encontraban
un jugador oriundo con la calidad suficiente para
pararse bajo los tres maderos, al menos en esos
tiempos.
Los
arqueros de corazón blanquirrojo
La
historia nos cuenta que fue el argentino Ramón
Quiroga el primero en defender oficialmente la
valla peruana. La oportunidad se la dio el legendario
Marco Calderón en el Mundial 1978 logrando
pasar con nota aprobatoria.
Años
antes, para las eliminatorias de Alemania 74',
otro argentino, Humberto Horacio Ballesteros,
fue llamado a la selección pero el gobierno
de turno -General Juan Velasco Alvarado- no permitió
que un futbolista de origen extranjero representara
al Perú.
"Estuve
concentrado tres meses con la selección,
pero me dio bronca que al final no haya podido
jugar porque el gobierno de entonces, que encabezaba
el General Velasco, tenía sus ideas. Y
yo las respeté", comentó el
ex golero en una entrevista realizada por el plantel
periodístico de peru.com en febrero de
este año.
Otro
nombre más sonado y que las generaciones
más recientes recuerdan es el del uruguayo
Julio César Balerio, quien tras un buen
desempeño en Sporting Cristal, tuvo el
respaldo de periodistas y la hinchada en general,
que lo invocaban con urgencia al equipo de todos,
logrando así que se nacionalizara para
las eliminatorias de Francia 98, selección
dirigida en ese entonces por Juan Carlos Oblitas.
No
podemos dejar de mencionar a Oscar Ibáñez,
golero de Universitario de Deportes, que fue el
último jugador extranjero que defendió
el arco peruano y que se consolidó como
titular.
Si
bien todos sindicaron que su nacionalización
se debió a una cuestión de presión
o tal vez por interés económico,
Ibáñez manifestó lo contrario:
"Cuando me convocaron por primera vez a la
selección en el año 98 para mí
fue algo muy importante e inesperado. Me sentí
un poco extraño, pero tranquilo a la vez
porque tenía el respaldo de todos".
"Me
nacionalicé en 1996, como siempre lo he
dicho, por decisión propia luego de una
conversación con mi familia. Era una forma
de agradecimiento por lo bien que me tratan y
por la oportunidad que tuve aquí y no en
mi país. Para mí es un gran orgullo
y una gran satisfacción haber defendido
el arco de la selección", declaró
el arquero crema en una entrevista realizada por
www.peru.com en febrero de 2000.
Otros
casos
Líneas
arriba mencionamos a algunos jugadores que sudaron
'la blanquirroja', teniendo un punto en común,
todos eran guardametas, sin embargo existen delanteros
y volantes que también defendieron en un
gramado al país que los adoptó.
Julihno y Gustavo Tempone se enmarcan dentro de
estos casos. El brasileño de nacimiento
fue convocado a la selección para las eliminatorias
del 96-97 y Tempone lo hizo ahora ultimo en las
eliminatorias 2000-2001.
Enfocándonos
en el caso del atacante peruano-brasileño
su deseo de jugar no iba con la realidad hasta
el día que Juan Carlos Oblitas lo llama
para que forme parte de los 22.
"Me
pareció extraño porque yo no me
nacionalicé para ir a la selección
nacional, no lo esperaba fue una emoción
muy grande y al mismo tiempo una presión".
Julinho
debutó en el combinado bicolor en el partido
con Argentina por las eliminatorias a Francia
98 en Lima, acontecimiento que jamás olvidará
en toda su vida.
"La
situación más linda que viví
fue cuando entré al estadio para jugar
con Argentina el estadio entero gritaba mi nombre
la responsabilidad era inmensa porque todos creían
que conmigo teníamos que clasificar y para
mí fue una frustración no lograrlo".
El
sueño de la selección
Sergio
Ibarra y Gabriel Silvera parecen haber cumplido
con la mayoría de sus metas desde que llegaron
a nuestro país, pero todavía anhelan
jugar por el combinado nacional.
Ha
cumplido 28 años y el 'Gaby' todavía
guarda la esperanza de ser convocado al seleccionado
aunque primero debe recuperar el titularato en
su equipo. "Vamos a ver, todavía tengo
28 años y el día que me den la oportunidad
voy a estar orgulloso y feliz de poder vestir
la camiseta bicolor. Espero que de aquí
a un corto tiempo me convoquen para demostrar
todo el cariño que le tengo al Perú"
.
Por
su parte, 'Checo' Ibarra, de 29 años, también
se encuentra en la misma situación y como
cualquier jugador peruano espera que se le brinde
la oportunidad algún día. "Yo
tengo ese anhelo y voy a seguir soñando
siempre con mi convocatoria, esa es la ilusión
de todo futbolista, y si sigo luchando por eso
objetivo, seguramente lo alcanzaré".
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