| Recuerdo
1985, sobre todo aquellos partidos entre Perú
y Argentina por las eliminatorias a México
'86. En esa época, nuestra selección
tenía en su oncena a grandes jugadores.
Julio César Uribe, Rubén 'Panadero'
Díaz, José Velásquez,
Gerónimo Barbadillo y Juan Carlos Oblitas,
pero creo yo que quien más destacaba
en ese equipo era César Cueto. ¡Vaya
jugador!
En
la ciudad de Buenos Aires, frente a Maradona
y su ballet, el 'Poeta de la Zurda', como
se le conoce, regó, junto a sus compañeros,
su clase en el imponente Estadio Monumental
de River Plate. Cómo olvidar aquella
jugada en la que pasó entre dos argentinos,
a quienes dejó como poste, previo
al segundo tanto peruano (convertido por
Gerónimo Barbadillo).
Años
antes, el 'Poeta', vistiendo la casaquilla
blanquiazul de su querida Alianza Lima,
marcó un soberbio golazo en la valla
del mejor arquero de ese entonces, Ramón
Quiroga, quien atajaba en Sporting Cristal.
César Cueto, notando adelantado al
portero rimense, sacó un excelente
disparo desde mitad de cancha que sorprendió
al 'Loco'. Como era de esperarse, el pueblo
íntimo celebró como nunca
tamaña pintura.
Quizás
muchos recuerden a César Cueto por
esas jugadas o sus estupendos goles, en
sí, por el fútbol hecho arte,
pero existen otras facetas que tal vez muy
pocos conozcan, como su relación
con Dios y su vida al servicio del Creador.
En las siguientes líneas, usted podrá
repasar estos y otros temas de la vida de
uno de los futbolistas más queridos
e idolatrados de nuestro fútbol.

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