La
elección de Manuel Burga Seoane como
nuevo presidente de la Federación Peruana
de Fútbol genera en un sector de la
opinión pública y del mismo
entorno futbolístico más malestar
que alegría. Su pasado junto a Nicolás
Delfino es su cruz y su presente sin el apoyo
de los clubes grandes su corona de espinas.
Burga,
uno de los hombres más leales que
tuvo Delfino, fue elegido en un proceso
que presentó una serie de irregularidades
que quedaron archivadas. El viejo sistema
eleccionario -avalado por unos estatutos
que requieren urgentes cambios- lo erigió
candidato único. Su opositor, Alfredo
Deza declinó su postulación
aduciendo que las posiciones de los presidentes
Departamentales eran cambiantes, alojamiento
de éstos en la propia Videna, condiciones
poco equitativas de los estatutos hacia
un candidato opositor y tiempos muy reducidos
del calendario electoral.
Entre
otras irregularidades, la Segunda División
por falta de quorum recién eligió
a su representante el mismo día de
las elecciones y las denuncias de vicios
en el proceso también se dieron hasta
esa fecha. Pero nada evitó el resultado.
Javier
Aspauza, presidente de Universitario de
Deportes, Alfonso de Souza Ferreyro titular
de Alianza Lima y Jaime Noriega al mando
de Sporting Cristal, no quisieron revelar
su voto, pero los elegantes comentarios
y la ausencia de las cabezas de los tres
grandes del fútbol peruano en el
almuerzo ofrecido a todos los votantes,
dejó en claro su posición:
no apoyan a Burga.
¿Quién
más?. Estudiantes de Medicina tampoco
votó a favor y Sport Boys brilló
por su ausencia en dichas elecciones. El
resto de votantes, 19, dio su apoyo a Manuel
Burga quien una vez electo pasó por
alto la falta de respaldo de los 5 clubes:
" No pienso en los que votaron en blanco
porque ahora también los represento
a ellos" sentenció.
Manuel
Burga trabaja en la FPF desde 1992, conviviendo
con el poder durante una década.
Francisco Lombardi, el nuevo vicepresidente,
estuvo a cargo de la Comisión Estados
Unidos 94 con la cual fracasó. Fue
presidente del Cristal tricampeón,
luego se alejó pero volvió
este año como vicepresidente del
Bolognesi de Tacna. Lánder Alemán,
el tesorero, presidió la Comisión
Japón Corea 2002, otra debacle. Julio
Pastor, director, lleva ocho años
al interior de la FPF. Freddy Ames, director,
presidente de Deportivo Coopsol, es la única
sangre nueva de ese directorio. Klide Vega,
lleva 10 años como Presidente de
la Liga Departamental de Tacna y Luis Duarte
lleva 12 en la Departamental de Ancash,
éste último ya ha sido anteriormente
director de la FPF.
La
disconformidad de los clubes grandes con
el continuismo es evidente y su fiscalización
se ha puesto en marcha. Burga, por su parte,
argumenta que las personas tienen perfiles
y estilos de trabajar distintos para generar
el cambio. ¿Pero será su estilo
el adecuado para revolucionar de forma positiva
el fútbol peruano?
El
enorme reto de Burga es consolidar la modificaciónde
las estructuras básicas del fútbol
peruano y lograr el consenso. Con esa base
lo demás, se presume, vendrá
paso a paso.
Para
él, el cambio no se reduce a clasificar
a un mundial: el cambio, dice, debe estar
al interior de la Federación y en
la organización de los clubes profesionales
y de las federaciones departamentales.
"El
cambio no se reduce a clasificar, el cambio
está primero en el compromiso del
tema legal de la Federación, segundo
está el compromiso de llevar a los
clubes profesionales a una organización
de acuerdo al plan que hicimos en conjunto
con un estudio de Apoyo Consultoría,
el cambio significa buscar mejor organización
de parte de las Federaciones Departamentales
en su competencia y en todas las labores
que hagan" sostuvo el flamante presidente
de la FPF el día en que fue electo
(4/10/02).
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