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Todos
anhelamos el progreso, pero el proceso de
cambio debe esperarse a largo plazo porque
implica tantos aspectos que será
sin duda un labor hecha con granos de arena.
Eliminar
la violencia, enmendar la imagen negativa,
mejorar el espectáculo, la calidad
de los equipos y sus jugadores, el nivel
competitivo, el estado de los campos deportivos,
conseguir un real profesionalismo. Entender
que el fútbol es un producto que
hay que vender y adaptarlo a las necesidades
de las empresas inversoras, es decir convertirlo
en un negocio serio, formalizándolo
y haciéndolo transparente.
Incrementar el número de clubes,
fortalecer a los clubes de divisiones inferiores,
entregar premios económicos a los
campeones de las distintas categorías.
La firma de un convenio entre la FPF y la
ADFP, la reestructuración de los
órganos internos y estamentos de
ambos organismo. Un programa de saneamiento
que implique un mecanismo de supervisión
de clubes, la definición de un esquema
societario y la promulgación de un
nuevo marco legal. La adecuación
de los clubes a este plan de saneamiento
y la redefinición de la misión
de los mismo en el nuevo entorno son en
resumidas cuentas algunos de los frentes
en los que, según APOYO Consultoría,
la FPF deberá luchar.
Manuel
Burga ya puso las manos a la obra y el día
de su juramentación anunció
una serie de medidas urgentes que aprobadas
por su directorio, serán de ejecución
inmediata, en tanto se modifican estatutos,
dictan normas complementarias y culminan
los planes de desarrollo.
La
primera siendo otorgar facultades especiales
por el plazo de un año como ejecutores
de las políticas que dicte el órgano
rector, a las Juntas Directivas de la Asociación
Deportiva de Fútbol Profesional de
Primera y Segunda División, y a la
Comisión de Fútbol aficionado.
Así
mismo designar una Comisión encargada
de presentar una propuesta de organización
deportiva y financiera, acorde con los planteamientos
de cambio y renovación solicitado
por los clubes y federaciones departamentales,
basado en el estudio desarrollado conjuntamente
con la Asociación Deportiva de Fútbol
Profesional.
En cuanto a los clubes se tomarán
una serie de medidas que buscarán
enmendar la situación de caos económico
que reina en la liga peruana. De este modo
los clubes afiliados a la ADFP se verán
en la obligación de presentar sus
Balances de los años 2000, 2001 y
su Presupuesto 2003, antes de la fecha señalada
para la confección del fixture del
Campeonato 2003 y su Balance del 2002, al
31 de Julio del 2003. Señalar una
cancha propia o alquilada. Participar en
los campeonatos de menores, organizados
por la ADFP, con la aprobación de
la FPF. La presentación de su padrón
de asociados o socios según caso.
Copia certificada de su libro de actas.
Constancia de no adeudar a la ADFP o FPF
por ningún concepto o estar cumpliendo
sus acuerdos de pago y estar al día
en sus pagos con los jugadores según
contratos inscritos en la FPF, durante el
año 2002 o tener refinanciada la
deuda conjuntamente con los años
anteriores.
El
incumplimiento de estas disposiciones podrá
acarrear su no-participación en los
Campeonatos, que requieran el aval de esta
Federación para participar en competencias
oficiales del año 2003.
Las
vacantes que se produzcan como consecuencia
de la aplicación de esta disposición,
serán cubiertas bajo el sistema de
licitación o concesión cuyos
requisitos y procedimientos serán
establecidos por las juntas directivas de
las Asociaciones en concordancia con el
Directorio de la FPF.
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