| De
acuerdo al estudio de APOYO, la estructura
organizacional de los clubes peruanos está
poco desarrollada a nivel vertical y es prácticamente
nula a nivel horizontal. En algunos casos,
los directivos todavía realizan actividades
operativas relacionadas a la logística
del equipo.
En
el mundo en cambio, los clubes grandes se
organizan de manera similar a una empresa
privada, con un directorio ejecutivo y por
lo menos tres divisiones que se encargan
de las relaciones institucionales, con la
comunidad, merchandising y la estrategia
comercial.
De
esta manera, la realidad de los clubes peruanos
grandes es todavía muy distinta a
la de los clubes de otros países.
Un club grande del Perú tiene un
presupuesto similar al de un club de media
tabla de la segunda división (3er
nivel) del fútbol inglés.
Los planes estratégicos de los clubes
grandes tienden a asemejarse cada vez más
a los de cualquier corporación, incluyendo
el desarrollo de nuevos negocios y mostrando
fuertes diversificaciones al interior de
la institución.
Para la empresa consultora, uno de los principales
dilemas actuales del deporte en general
y del fútbol en particular es qué
sistema debería utilizarse para administrar
los negocios en estos casos; ¿un
sistema individualista o un sistema colectivo?.
En
el caso del sistema "colectivo",
la administración se realiza de manera
coordinada entre todos los equipos y se
establecen criterios para la distribución
de los ingresos entre todos. Este sistema
deriva en mayor competencia, resultados
menos predecibles, un mercado más
ordenado, alta cooperación, un sistema
de supervisión complejo y más
burocracia.
En
el sistema "individualista" las
diferencias entre los clubes competidores
alcanza niveles insostenibles. La falta
de equidad en las finanzas conduce a resultados
deportivos predecibles. Por ejemplo en España,
el ratio de ingresos "club más
rico"/ "club más pobre"
es de 12/1 y aquello se traduce a nivel
deportivo en que de 15 campeonatos, Real
Madrid y Barcelona ganan 14. 
En
general hay ocasiones en las que el sueldo
de un jugador de un club rico europeo puede
ser mayor que toda la plantilla de un club
de bajos recursos.
El
Perú no es ajeno a la inequidad que
procede de un sistema individualista. Un
club grande tiene un presupuesto que puede
llegar a ser catorce veces superior al de
uno pequeño, con una planilla que
es nueve veces mayor que la de éstos.
Un reflejo de esto en el ámbito deportivo
es que por ejemplo en cuanto a la clasificación
de clubes peruanos a la Copa Libertadores,
Universitario de Deportes, Cristal y Alianza
Lima cuentan con 23, 21 y 15 clasificaciones
respectivamente mientras que equipos como
el Deportivo Municipal, Juan Aurich o el
FBC Melgar sólo cuentan una.
En
ese sentido una de las ventajas del sistema
colectivo es que si bien el deporte debe
ser visto como un negocio rentable y sostenible
en el tiempo, éste no deja e ser
un deporte 'sui generis' en el que los participantes
deberían desear y buscar que sus
competidores se encuentren institucional
y económicamente sanos.
Contrariamente
al mercado tradicional en el que "
si la competencia quiebra entonces me beneficio",
el negocio del fútbol es intrínsicamente
colectivo al necesitar más de un
equipo para poder desarrollarse y la ley
que se aplica aquí es ' si la competencia
quiebra entonces me perjudico'. Los casos
de éxito más conocidos son
el fútbol americano y el basketball
de la NBA que introducen mecanismos de redistribución
de ingresos y gastos.
Luego
de definir el sistema de negocios, toca
definir la organización societaria.
Para ello es importante definir las características
deseables de los clubes más competitivos.
En los países con niveles de fútbol
más desarrollado, éstos realizan
un planeamiento más profesional comprometido
con un desarrollo a largo plazo. En esa
realidad, los organismos del fútbol
se preocupan de que los clubes sean responsables,
se administren de manera transparente y
sean solventes, imponiéndose éstas
condiciones necesarias para alcanzar los
objetivos de rentabilidad e institucionalidad
deseados por los clubes.
Para
que los clubes cumplan con estas condiciones
es necesario diseñar un esquema de
supervisión exigente que podría
desarrollarse para cualquier tipo de organización
societaria ya sean Clubes Sociales o Sociedades
Anónimas.
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