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Creciendo
con el fútbol:
¿Esa luz al final
del túnel?
Por:
Christian
Macavilca y Fernando
Vega.

III.
Algunas precisiones
sobre el Proyecto
En
el proyecto "Creciendo
con el Fútbol"
lo fundamental es generar
competencia, sin embargo,
mucha gente piensa que
el plan podría
limitarse por la falta
de recursos. ¿Cómo
van a resolver ése
punto?
Debemos
entender que este problema
escapa de la Federación
Peruana de Fútbol.
Si en este proyecto
no logramos involucrar
a todos los entes involucrados
en el deporte y la cultura,
esto va a ser muy limitado
y de muy corta duración.
Por suerte, todas las
instituciones a las
que recurrimos, sea
el Ministerio de Educación,
IPD o Municipios, han
mostrado un gran deseo
de trabajar y apoyar,
a los que podemos sumar
muchas inquietudes privadas
que se han sumado al
proyecto para ver de
qué manera podrían
colaborar en el mismo.
Tenemos la intención
de acercarnos a las
Fuerzas Armadas, que
estoy seguro que colaborarán
con el proyecto. Trataremos
que todos los entes
se comprometan con el
proyecto y además
tenemos la idea de alimentarlo
a través de un
seguimiento y un monitoreo,
queremos dotar este
proyecto de las necesidades
que tenga para revertir
esta situación.
Usted
explicaba en la conferencia
de presentación
que no existía
una estructura que contenga
el fútbol de
menores en el Perú,
o si existía
era mínimo. ¿Qué
es lo que encontró
usted?
La
estructura a la que
nos referimos es simple:
darle la posibilidad
a los chicos (entre
6 y 12 años)
de que cada fin de semana
puedan jugar al fútbol.
En algunos casos se
cuestiona el término
de "competencia",
y no sé si la
palabra empleada es
correcta o no, lo que
pretendemos es que jueguen
todos los fines de semana
y que evolucionen a
través del juego.
Se
ha hablado mucho de
que esa obsesión
por "ganar"
puede ser perjudicial
para el trabajo que
pretenden. ¿Cómo
hacer para que el fútbol
no pierda ese sentido
de alegría que,
en los niños,
debería tener?
Eso
ya pasa por los formadores.
Entendemos que existe
una manera de trabajar
con los chicos y otra
con los adultos, y por
eso tenemos módulos
de formación
y ofrecemos cursos de
capacitación.
Todo está a disposición
de quienes deseen conocer
cómo se trabaja
con chicos de esta edad.
Otro
de los problemas que
observamos es que existen
pocas personas en el
Perú capacitadas
para formar entrenadores,
no existen formadores
de entrenadores. Es
más, tampoco
existen entrenadores
que capaciten y formen
a los chicos. ¿Qué
se ha pensado hacer
para solucionar este
aspecto?
En
primer punto, creo que
hay un déficit
en cuanto a escuela
de entrenadores. Una
persona que desea estudiar
necesariamente tiene
que venir a Lima. Ya
se está trabajando
en ese aspecto, porque
en Arequipa y Cañete
ya se iniciaron las
escuelas para entrenadores,
es decir, ya se está
dispersando la enseñanza.
Además, se están
creando cursos privados
para personas que deseen
conocer cómo
se trabaja con los chicos.
Sin embargo, creo que
hay un punto anterior:
es verdad que no existen
formadores, pero ¿dónde
están los chicos
a formar?. Hoy por hoy
no hay chicos jugando
masivamente para que
los entrenadores puedan
formarlos, y por eso
hablamos de la estructura.
Primero masifiquemos
y luego veamos el tema
de los formadores. Hagamos
los campeonatos donde
haya muchos chicos jugando
y eso sólo traerá
entrenadores capacitados.
¿En
qué se basó
para desarrollar el
proyecto, es decir,
cómo nace la
idea de desarrollarlo
en campos reducidos
y con 7 jugadores por
equipo?
Lo
esencial es que se juegue
en campos reducidos,
porque el chico evoluciona
naturalmente en este
tipo de espacios. Tiene
más contacto
con el balón,
da más pases,
recepciona más,
cabecea más y
está expuesto
a infinidad de acciones
de juego, cosa que no
ocurre en campos de
100x70, porque en estas
circunstancias el chico
se va a ir a su casa
con escasas intervenciones.
Esto no es un invento
nuestro, ya que esto
se hace en los países
donde el fútbol
es muy desarrollado.
En cuanto al lugar donde
se juega, lo ideal es
que dichos torneos se
desarrollen en grass,
pero cuando no existen
condiciones, se tendrá
que jugar en los campos
que cada localidad pueda
ofrecer, porque la idea
inicial es masificar
el fútbol.
¿Ese
último aspecto
no será perjudicial
para los niños
debido a lo duro que
puede resultar un campo
de losa? Incluso se
sabe que el llamado
"fulbito"
es uno de los males
endémicos del
futbolista peruano.
He
escuchado que se le
culpa al fulbito por
el hecho de que no se
pueden hacer goles de
un campo a otro y es
cierto, pero creo que
el hecho de jugar en
espacios reducidos sí
es positivo. En cuanto
al hecho de jugar en
losa, creo que no será
tan perjudicial para
los jóvenes jugar
allí una vez
por semana. No es lo
ideal, pero tampoco
creo que puedan perjudicarse
físicamente.
¿Ha
encontrado algún
tipo de traba a la hora
de desarrollar el proyecto?
No,
tal vez se cuestionó
el término de
"competencia"
que utilicé,
pero lo que nosotros
deseamos es que los
jóvenes jueguen
y se acostumbren a disputar
partidos semanalmente.
Tenemos el apoyo de
todos los entes y están
dispuestos a colaborar
porque han entendido
que el camino trazado
es el adecuado. Cada
vez que se acerca un
torneo nos ilusionamos
sin sustento, pero creo
este trabajo nos va
a permitir soñar
con un sustento.
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