|
El
reto de la Copa Libertadores
Por:
Fernando Vega Jácome.

Los
años maravillosos
La
gloria estuvo cerca en dos años: En 1972 con Universitario
de Deportes que era muy temido por los clubes campeones en
su época de oro. Los cremas supieron hacerse respetar
tanto en el "Centenario", el "Monumental"
de River o el "Cilindro" de Avellaneda.
Luego
Cristal en 1997 que supo silenciar el "José Amalfitani"
de Buenos Aires, hacer llorar a la hinchada de la "Academia"
Racing Club. Todo esto bajo la batuta del "Mago"
Sergio Markarián y es el recuerdo más fresco.
1972:
Tan cerca, tan lejos

Los
merengues con nombres como los de el "Gato" Cuéllar,
el "Granítico" Chumpitaz, el "Jet"
Muñante o el "Trucha" Rojas se midieron en
la gran final con el Independiente de Avellaneda, nada menos
que el club que ha ganado más copas que nadie: siete
en total.
En
la fase de grupos, los cremas fueron los indiscutidos líderes
por encima de Alianza, la "U" de Chile y Unión
San Felipe.
Pero
los mayores hitos aquel año los consiguió al
eliminar a los poderosos uruguayos Peñarol y Nacional,
cuadros rankeados a nivel mundial y que no pudieron vencer
a los peruanos ni en su propia cancha. Todo esto en la fase
semifinal, un sistema distinto al de ahora para acceder a
la gran final.
Universitario
lideró el siguiente grupo ante los charrúas
y se metió en la historia, aunque no pudo dar el golpe
definitivo. Los "Diablos Rojos" de Avellaneda fueron
un escollo impasable.
La
"U" empató a cero en Lima y cayó peleando
2-1 en Buenos Aires, nunca más la escuadra estudiantil
pudo llegar hasta allí.
1997:
La gran gesta celeste

En
la peor época del fútbol peruano, es decir,
desde los años 90's hasta la actualidad, sólo
Sporting Cristal pudo hacer sonreír a los hinchas en
la Copa Libertadores que se acostumbró a ser tan infeliz
para nosotros como tantos otros torneos.
El
cuadro cervecero conmovió a propios y extraños
al instalarse en la finalísima de 1997, pero el "Mineirao"
colmado de más de 70 mil espectadores que no cesaron
de alentar al Cruzeiro terminó festejando en contraposición
a las lágrimas del "garoto" Julinho, que
jamás podrá sacarse de la cabeza al meta Dida.
A
pesar que las cosas se mostraron difíciles desde el
inicio -en la fase de grupos se encontraban los poderosos
brasileños Gremio y Cruzeiro-, los celestes lograron
quitarle el tercer cupo a Alianza Lima y a partir de ahí,
en la siguiente fase, todo tomó ribetes épicos.
Al
frente el Vélez Sarsfield de José Luis Chilavert
fue la siguiente víctima, luego ni la altura boliviana
pudo con el Cristal de roca que humilló al Bolívar
y luego pasó por encima al Racing. En la retina quedan
grabadas las jugadas de lujo de Julinho, el golazo del "Coyote"
Rivera y la celebración del gol compartido entre Bonnet
y Asteggiano.
Cristal
creció a nivel de Sudamérica y estuvo tan cerca
como lejos, tanto como las esperanzas de los hinchas peruanos
que, en el peor momento, se dieron cuenta que no hay imposibles
que silencien sus gargantas en las gradas.
El
0-0 en Lima y el revés en Brasil, 1-0 para Cruzeiro,
terminó por sepultar las esperanzas de un país
que quería tener a su primer campeón de América.
[<<
REGRESAR ] [SEGUIR
>>]
|