Esto se deja en claro en el informe
presentado el 9 de febrero de 1988 por la Junta de Investigación
de Accidentes de la Aviación Naval a los altos
mandos de la Marina de Guerra del Perú y el Ministerio
de Defensa. Documento al que, por primera vez, tuvo
acceso agenciaperu.com.
El informe en cuestión contiene
los datos hallados en la caja negra del avión.
A través de sus 36 hojas, marcadas por el óxido
de los faster y los clips de la época, se detalla
con rigurosidad, minuto a minuto, cómo se vivió
esta tragedia en el interior de la nave.
Se indica, además, el nerviosismo
en el que cayó el piloto Edilberto Villar Molina
debido a su falta de experiencia (y la de su copiloto,
Fernando Morales Dapueto), para llevar adelante un vuelo
como el que se le presentó ese día. También
se detalla la falta de reacción de ambos ante
una crisis interna.
Asimismo, en el documento se lee la
versión que da el piloto sobre los últimos
momentos del futbolista Alfredo Tomassini, el único
jugador que salió del avión después
de que el Fokker se hundiera en el mar. El piloto y
el jugador de Alianza Lima estuvieron varados y con
vida en las aguas de Ventanilla algunas horas.
El informe fue redactado en una máquina
de escribir. La calidad de papel es una suerte de papel
calca, que se usaba mucho en esa época y sobretodo
en los organismos del Estado. Pese a ello, y al tiempo
transcurrido, los sellos y las firmas originales se
mantienen intactos.
El documento permaneció oculto
hasta el día de hoy en Estados Unidos.
EL PAPEL DE LA INEXPERIENCIA
En el informe de investigación
se indica que el piloto Edilberto Villar no había
acumulado ninguna experiencia en vuelos nocturnos en
los últimos 30 días. Además, en
los últimos 90 días, sólo había
tenido sólo 5 horas de vuelos nocturnos. Por
su parte, César Morales, el copiloto, tampoco
tenía horas de vuelo nocturno acumuladas en los
últimos 30 días. Su experiencia en este
campo se limitaba a 1 hora en los últimos 90
días.
El documento informa sobre la tardanza en el despegue
del Fokker F-27. Éste fue un factor de suma importancia
para el piloto. Despegar a las 5:20 de la tarde y llegar
a Lima a las 7 de la noche en primavera eran condiciones
que tanto él como su copiloto podían manejar.
Sin embargo, ninguno tenía experiencia en aterrizajes
nocturnos.
En el informe se detalla las causas
de la demora: el encargado de la taquilla hizo que el
despegue se retrasara y el avión salió
de Pucallpa entrada la noche. Así, se puede leer:
“Al término
del partido de fútbol en el Estadio de Pucallpa
a las 17 horas, los integrantes del Club Alianza Lima
procedieron a un hotel de la localidad para su aseo
personal, presentándose al Aeropuerto de Pucallpa
a las 18 horas para luego abordar el avión y
retornar a Lima.
En el recuento de pasajeros a bordo
de la aeronave, la aeromoza informó al comandante
de la aeronave que faltaba un pasajero, ante lo cual
el comandante le hace de su conocimiento al Jefe de
la Comitiva del Club Alianza Lima que esta situación
estaba demorando el decolaje (despegue) del avión.
A las 18 horas y
15 minutos, aproximadamente, abordó el avión
el pasajero faltante, el mismo que portaba consigo el
maletín conteniendo el dinero de la taquilla
correspondiente al partido realizado. Estos hechos hicieron
que el avión decolara (despegara) de Pucallpa
a las 18 horas y 31 minutos y no a las 17 horas y 20
minutos.”