Melocotón
Procedentes de Asia, los melocotones son un excelente aliado
contra el sobrepeso. Con apenas 40 calorías por 100
gramos, esta fruta es muy fresca, sabrosa y rica en fibra,
además de ser ideal para elaborar multitud de postres,
así como jarabes, compotas y mermeladas.
Es muy rica en sodio y aporta dosis moderadas de vitamina
C, lo que garantiza protección al organismo frente
a agresiones externas. Por si esto fuera poco, el melocotón
purifica la piel.
Melón
Se trata de otra de las frutas más ligeras que existen,
es muy refrescante y apenas aportan 50 calorías por
cada 100 gramos. Es mejor disfrutar del melón entre
horas o antes de comer. Los melones de pulpa naranja son más
ricos en vitamina C que el resto de variedades, no obstante
proporcionan importantes dosis de este elemento, además
de pro-vitamina A (betacarotenos).
Al se puro líquido, los melones se convierten en altamente
diuréticos, además de favorecer el tránsito
intestinal gracias a la fibra que contiene.
Sandía
Al igual que el melón, la sandía es casi todo
líquido, por lo que se considera un excelente depurativo
y diurético. Además, es mucho más ligera
que el melón: sólo tiene 30 calorías
en 100 gramos, lo que hace de esta fruta una pieza clave en
los regímenes de adelgazamiento. No sólo no
engorda, sino que además posee propiedades saciantes
y calma como ninguna la sed.
La sandía es muy nutritiva: su mayor baluarte es la
vitamina C, aunque también contiene cantidades moderadas
de vitamina A, B1, potasio y fibra. Como el melón,
al estar compuesta por agua fundamentalmente, tiende a fermentar
si se toma después de la comida, por eso debemos tomarla
como desayuno, merienda o simplemente como tentempié
entre horas. |