
La mayoría de madres con hijos con sobrepeso evitan
mandarles loncheras, dado que creen que no lo necesitan. En
estos casos, es necesario adecuar el contenido de la lonchera
a las necesidades nutricionales de este tipo de niños.
Se recomienda las frutas cítricas, tostadas o galletas
integrales; jugos de piña o manzana con poca o en lo
posible, nada de azúcar. Además se debe inculcar
al consumo de un mínimo de 8 vasos diarios de agua.
Por el contrario,
los niños delgados necesitan líquidos energéticos
como jugos de fruta con cereales o snacks de frutas secas
y galletas de avena.
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