1.
Planifica las loncheras con anticipación
2.
Emplea recipientes especiales que conserven el frío
(sobre todo para las bebidas) o el calor (para los sándwiches
o almuerzos)
3.
Refrigera el yogurt y leche preferiblemente desde el día
anterior.
4.
Lava bien las verduras y frutas.
5.
Evita mandarles plátanos y/o papayas porque
se aplastan y se coagulan conforme pasan las horas.
6.
Empaca los sándwiches en papel aluminio o
guárdelos dentro de bolsas herméticas para que
no se humedezcan.
7.
Manda las frutas enteras y con cáscaras para
evitar la pérdida de vitaminas por oxidación. |