Interesante concurso gastronómico internacional en penal chalaco
Mató a diez toros en su corta carrera de torero en su natal España. Carlos Andujar se colocó nuevamente su traje de gala de aquellas épocas gloriosas para presentar un plato típico de su tierra. Ya no competía para cortar una oreja o un rabo, sino para ganar un premio en un festival gastronómico que se desarrolló en el penal Sarita Colonia en el Callao.
Fue durante el concurso de los internos aficionados a la cocina, que se celebró con motivo del "Día de las Américas". Y el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) no tuvo mejor idea que recordarlo con un festival gastronómico entre internos de diez nacionalidades que se encuentran recluidos, la mayoría de ellos por tráfico ilícito de drogas.
Españoles, italianos, franceses, estadounidenses, mexicanos, colombianos, chilenos, bolivianos y ecuatorianos, dejaron por un momento sus trajes comunes y se colocaron sus gorros de chef y, otros, sus trajes típicos para preparar la paella española, la bandeja paisa colombiana, el italiano linguini a la bolognesa, el arroz endiablado ecuatoriano, los burritos mexicanos al pastor.
Frente a las exquisiteces internacionales, estaba el peruanísimo cuy chactado, el ayacuchano puka picante, el cebiche al estilo del Callao, el rocoto relleno o el loretano tacacho con cecina y juanes de Pucallpa, preparados por los internos peruanos.
La amplia cocina fue acondicionada para este evento denominado "Sabores de Hermandad". Los fogones, el calor y los sabores de todas partes del mundo confluyeron en la cocina del recinto penitenciario para preparar los variados platos presentados ante un auditorio de internos, invitados y periodistas.
Un jurado compuesto por chef de CENFOTUR y de restaurantes chalacos probaron cada uno de los apetitosos platos y al final dieron su veredicto. El ganador fue el chef italiano Gerardo Frigieri quien presentó un incomparable linguini a la bolognesa. No era para menos. De 54 años de edad y antes de caer detenido por Tráfico Ilícito de Drogas en Lima, había estudiado alta cocina en institutos de Francia y Suiza.
Le dieron una licuadora y una olla arrocera de premio. Y se dio el lujo de recomendar a los chef peruanos a bajar el picante de las comidas. "Si hacen eso, la cocina peruana será la mejor del mundo", vaticinó el italiano que lleva siete meses en la cárcel.
El segundo lugar fue para República Dominicana con su "Moro dominicano" y el tercer premio fue para el "chupe de mariscos como lo hacen el Callao". El torero español no cortó ni rabo ni orejas en el concurso gastronómico, pero le dieron un reconocimiento especial por su "tortilla española".
Los que mas disfrutaron del festival fueron los internos que luego del certamen, fueron invitados a saborear del buffet internacional, servido por primera vez en el penal chalaco.
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