| Tres Castañeda bien hombres
Los Castañeda son tres y son bien hombres, solía bromear hace poco
el candidato presidencial de Solidaridad Nacional, Luis Castañeda Lossio, mientras posaba
para los fotógrafos con sus pequeños hijos Luis y Darío. Su esposa Rosario Pardo,
vestida con el traje color amarillo que identifica al partido fundado por su marido,
también es chiclayana y lo acompaña en todas sus actividades políticas.
El niño bautizado como Luis Castañeda nación en Lambayeque el 21 de
junio de 1945. Un episodio dramático en su vida ocurriría dos días después de su
alumbramiento. Muere su señora madre y esa carencia habría de afectarlo toda la vida. Su
padre asumió su crianza afectiva y su educación, en tiempos que a la vez ocupaba la
alcaldía de Chiclayo.
En El Porvenir
Los primeros años de su vida los vivió en el barrio El Porvenir, en esa
ciudad, una urbanización de clase media, arbolada, que felizmente para los Castañeda
contaba con escuelas de primaria y secundaria, de modo que allí pudo hacer su ciclo
básico completo. Trasladada la familia a Lima, el joven se matricula en la Universidad
Católica donde estudia derecho. En 1982 haría el clásico curso en el Centro de Altos
Estudios Militares (CAEM), del que guarda excelentes recuerdos y donde hizo muy buenos
amigos. Poco después haría la especialización de desarrollo comunal en la Universidad
Nacional de Ingeniería.
Experiencia acumulada
En su carrera ha sido director de Cofide, Epsep, Emmsa, Esmil, Enaco,
Enata y Emape, así como presidente del Instituto Peruano de Seguridad Social (IPSS).
Ha ocupado también el cargo de regidor del municipio de Lima, cargo que
ejerció entre 1980 y 1983, durante el mandato de Eduardo Orrego, alcalde de las filas de
Acción Popular.
En el sector privado ha ejercido como Vicepresidente de la Azucarera
Paramonga y presidente de la Caja de Beneficios Sociales del Pescador. En la docencia ha
trabajado como profesor en las universidades San Antonio abada, del Cusco; Pedro Ruiz
Gallo, en Lambayeque y la universidad del Altiplano, en Puno.
En el IPSS
Fue su gestión a cargo del Instituto Peruano de Seguridad Social -IPSS-
la que lo catapultó a lugares estelares en la política peruana. El Gobierno de Alan
García dejó una herencia penosa en esa institución. Los enfermos debían hacer extensas
colas desde la madrugada, sólo para obtener una cita en los atiborrados consultorios. La
farmacia carecía de medicamentos y la administración era penosa.
En pocos meses y rodeado de un buen equipo le dio vuelta a la situación.
Agilizó la administración con el sencillo trámite de simplificarla; compró equipos
modernos y habilitó la farmacia. Entre tanto el personal médico y de mando media era
actualizado permanentemente, algo que recuerdan con cariño los antiguos empleados.
En agosto de 1995, sorpresivamente, el Gobierno lo sacó del cargo sin
mayores explicaciones. A juicio de Castañeda la medida obedeció a que él se opuso a la
ulterior privatización del IPSS.
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