A lo largo de su campaña electoral, Luis
Castañeda Lossio, el candidato presidencial de Solidaridad Nacional, ha incidido en que
sus metas como eventual gobernante son crecer a un ritmo de 7 por ciento anual; mantener
reducida al mínimo la inflación; revertir la balanza comercial a niveles de superávit;
incrementar las exportaciones y las reservas internacionales; continuar las
privatizaciones incluyendo la venta de la hidroeléctrica del Mantaro y la refinería
petrolera de Talara.
En planos más precisos, Castañeda ha explicado que si consigue hacerse de las riendas
del poder, establecerá un régimen tributario basado en cuatro impuestos: IGV (Impuesto
General a las Ventas); ISC (Impuesto Selectivo al Consumo) e IP (Impuesto a las
Importaciones).
Asimismo, reducirá del 30 al 15% el Impuesto a la Renta para el 50% de las utilidades
reinvertidas. Y además su Movimiento promete elevar la actual reducción de la UIT
(Unidad Impositiva Tributaria) del 7% hasta el 10% en los Impuestos a la Renta de 4ta y
5ta categoría.
Siempre en el plano tributario, Castañeda ha ofrecido un fraccionamiento especial para
la deuda tributaria, eliminar los impuestos a las exportaciones, reducir los que pagan las
importaciones de bienes de capital, revisar el esquema de aranceles escalonados para la
industria y extender un tratamiento preferencial al sector agropecuario.
En política salarial Solidaridad Nacional anuncia que mejorará sustancialmente los
sueldos de los maestros y además apoyará su capacitación profesional en el país y en
el exterior. Lo mismo hará respecto a los profesionales de la salud que trabajan para el
Estado y la Seguridad Social.