Nací
bajo el signo de sagitario el 18 de diciembre de
1971 en Guaminí, un pueblito en el interior
de la provincia de Buenos Aires. Pasé mi
infancia en medio de la naturaleza y el verde del
campo. Viví en Pehuajó y luego en
Henderson.
En
el barrio 16 de Noviembre disfruté mucho
cada momento de mi adolescencia. Tengo muy gratos
recuerdos junto a mi grupo de amigos. A los 15
años nos establecimos en Mar del Plata.
Crecí en el seno de una familia católica
de clase media donde me enseñaron que el
respeto por el prójimo es lo más
importante.
Mi
familia está compuesta por mi mamá
Elsa, mi papá José y mis hermanas
Paola y Cecilia. Estudié en el colegio
San José, en el colegio Santa Teresita,
luego en la Inmaculada Concepción y más
tarde, a los 18 años nos mudamos a Mar
del Plata donde ingresé a la Facultad de
Derecho. Entonces ya que me atraía la política
y soñaba con ser algún día
"congresista".
A
los 20 decidí independizarme y me mudé
a Buenos Aires, que por ser la capital, siempre
ofrece más oportunidades. Allí cumplí
uno de mis sueños: estudiar teatro. Tuve
que luchar mucho cada día para sobrevivir
en la difícil selva de cemento, trabajando
como modelo y relacionista pública.
Poco
a poco fui descubriendo que en realidad lo que
me gustaba era la pantalla, la comunicación
y atrás quedó -a medida que fui
creciendo y madurando- la ilusión de ser
congresista, ya que entendí que la política
generalmente no es más que un sucio negocio.
Así fue como me aboqué de lleno
al teatro y comencé a dar mis primeros
pasos ante la mirada del ojo público.
Siempre
me he caracterizado por ser una mujer muy dinámica
e independiente, desde muy chiquita, con sólo
8 añitos, me enojaba mucho con mi mamá
porque no me dejaba "hacerme cargo de su
negocio".
Apenas
llegué a Buenos Aires, la dueña
de una importante agencia de modelos me propuso
hacer una campaña publicitaria, así
fue como comenzó mi carrera de modelo.
En televisión, tuve participaciones en
algunas telenovelas argentinas hasta que llegó
el momento en que dejé mi país motivada
por mi espíritu viajero y quizás
para superar algunos problemitas personales. Fue
entonces que viajé a Perú por consejo
de una compañera de teatro que visitó
Cusco y quedó fascinada con su belleza
y misticismo.
En
Lima, tuve mucha suerte ya que gracias a algunas
amistades me relacioné con Glenda Yaker,
la agencia de modelos número uno del Perú,
la cual me "adoptó" y mi viaje
de vacaciones se transformó en la oportunidad
de llegar al casting del programa "Qué
Noche" de Red Global, a través del
cual ingresé a la televisión peruana.
Luego, Michelle Alexander volvió a llamarme
para hacer "Mil Disculpas", un magazine
de espectáculos, que gracias a Dios y a
ustedes, los televidentes, me dio un
lugarcito en la televisión.
Como
podría no querer a este hermoso país,
¡si me dio tanto!. Aquí conocí
al amor de mi vida!!!!!!!!! un peruano maravilloso,
que en pocos meses me conquistó y se convirtió
en mi esposo.
Para
terminar sólo me queda agradecerles de
todo corazón, lo feliz que me han hecho
y me hacen sentir cada día con su cariño.
Nunca imaginé estar en otro país,
muy lejos de donde nací y sentirme como
en casa.
Laura
Borlini
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