Lima (Peru.com).- La propuesta hecha por la comisión legislativa que revisa los cambios del Código Penal para permitir el aborto eugenésico y en caso de violación sexual ha generado un cruce de palabras entre los miembros de la Iglesia Católica en el Perú, ministros y organismos de defensa de los derechos de las mujeres.
Por ello, Peru.com entrevistó a Gina Yañez, presidenta de la ONG Manuela Ramos, quien criticó la posición asumida por el cardenal Juan Luis Cipriani sobre el tema.
En ese sentido, dijo que “los niños no son paquetes que se regalan” en clara referencia a la propuesta del arzobispo de Lima de acoger a los bebés que no son deseados por sufrir de algún tipo de discapacidad o producto de una violación.
“No tengo duda que Cipriani puede interferir para que la ley no sea aprobada. Espero que los políticos miren la realidad de las mujeres y velen por sus intereses”, añadió.
Hay una confusión entre el aborto eugenésico y el terapéutico. Se habla que las madres podrán abortar si su bebé tiene alguna discapacidad física o mental…
Yo tengo una discapacidad visual. No tiene nada que ver con eso. Estamos hablando de cuando un niño nace y no podrá vivir. Su vida será por un par de horas o fallezca en el vientre. Es imposible que viva porque no tiene cerebro, esto está demostrado científicamente.
Los críticos de este proyecto de ley sostienen que su despenalización por violación o deformación en el feto es sólo un pretexto para legalizar la libre demanda del aborto…
Abortar es una decisión muy difícil para una mujer. En estos días hemos escuchado que es fácil, y no es así. No sería cierto que las mujeres vayan a generar una ola de abortos. Lo que proponemos es que estas intervenciones sean en establecimientos públicos.
Básicamente en hospitales del Estado y no en clínicas particulares. Lo importante es que las mujeres puedan recibir la atención pertinente.
En caso de violación sexual, lo que se plantea para que la mujer pueda abortar es que presente previamente una denuncia que verifique su versión. Además, que se consiga justicia para ella y tratamiento psicológico.
Es poco serio indicar que las mujeres vamos a acudir al aborto de manera indiscriminada.
El informe “El aborto clandestino en el Perú”, de la antropóloga Delicia Ferrando, señala al menos 315 mil mujeres abortan cada año en el país. Muchas de ellas en condiciones insalubres. ¿La despenalización del aborto eugenésico ayudará a disminuir el número de casos?
Este estimado corresponde a un análisis hecho de manera seria que indica que habría más de 300 mil abortos clandestinos al año. Aprobándose estos cambios se evitaría que muchas mujeres mueran en clínicas clandestinas. El objetivo es evitar que las mujeres que han decidido abortar pongan en riesgo su vida.
Existen jóvenes que prácticamente son niñas y son violadas. ¿Esta ley está hecha para ellas con el objetivo de darles una nueva oportunidad?
La estadística de violación sexual en el país es bastante alta. En la mayoría de los casos determinan que el agresor es parte del entorno familiar. La edad de las víctimas son cortas, entre los 12 y 14 años, hay un delito que es la violación y debe ser castigado.
En ese contexto, esta ley permite que la menor acompañada por sus padres pueda tomar una decisión. Si ella lo quiere pueda acudir a un centro de salud público para ser atendida y, probablemente, continuar con su vida.
Asimismo, para el caso de Karen Llantoy, que llevó en el vientre a un feto que carecía de cerebro y cráneo…
Ella en su oportunidad busco el apoyo médico estatal y fue, en la práctica, obligada a mantener su embarazo, alumbrar y ver a los pocos minutos morir a su hijo. Esto generó daño físico y psicológico. Si hubiera estado vigente una ley como el proyecto, ella podría haber elegido y evitar todo el dolor que tuvo que padecer. Elegir sin perjudicar a terceros.
Las mujeres que son ultrajadas quedan con marcas psicológicas difíciles de tratar, darles la opción de abortar no es empeorar su condición…
Es darle la libertad a que ella pueda tomar la decisión e insisto que debe ser con las condiciones adecuadas. Cuando una mujer ya tomó su decisión de abortar, hoy en el Perú lo va hacer porque lamentablemente no tiene recursos económicos y lo peor es que acudirá a lugares de dudosa calidad médica.
Esas son las personas que nos preocupan, que deben ser ayudadas. Lo mismo sucede en el aborto eugenésico, que en realidad es cuando el feto tiene malformaciones que hace imposible que viva fuera del vientre de la madre. Lo máximo que llegará a vivir serán un par de horas.
¿Cómo se reglamentaria este proyecto de ley?
Tiene que tener un marco legal. En caso de violación presentando la denuncia y que esté comprobada. No se puede engañar a los expertos, además ninguna mujer tiene como objetivo usar embarazarse para después abortar.
¿Cuáles son los puntos negativos de despenalizar el aborto?
La verdad esta ley no tiene riesgo, el único es que no se aplique porque no hay las condiciones adecuadas. Yo no veo para nada un riesgo de que se produzca una ola de abortos.
Se va a crear una línea de consulta para asesorar a las mujeres sobre su decisión de abortar o no…
Esto es parte del marco legal que tendría que tener este proyecto. Debe haber servicios públicos conformados por personal preparado para este tipo de atención. Es un trabajo médico, de investigación social y de psicología. Se necesita todo esto. La mujer tiene que estar informada para poder decidir.
El cardenal Juan Luis Cipriani indicó que no se puede tapar un delito de violación con otro delito, el de asesinato. ¿Esta posición es realmente válida?
Todas las personas están en contra de cualquier tipo de delito. Su opinión es incorrecta porque cuando se habla de la interrupción de un embarazo no estamos hablando de un asesinato.
Digo esto porque en el Código penal hay dos figuras: el asesinato y el aborto, no son lo mismo. No habría tampoco la diferencia de penas que hay. Debemos pensar en el derecho a la vida de todas las personas, incluyendo el de la madre.
Si una persona lamentablemente es violada y esta relación lleva a un embarazo creo que es un acto de justicia, básico que le demos la libertad de decir qué es lo quiere hacer. Es una decisión que todos debemos respetar.
Cipriani ha dicho que la Iglesia Católica está dispuesta a acoger a los niños que son productos de una violación sexual y a los menores con discapacidades. ¿Es una opción real esta propuesta?
No lo es. Los chicos no son paquetes que uno va a regalar. Hay una falta de seriedad. Se debería ayudar a los niños de la calle, a los que mueren de frío en las zonas altoandinas.
¿Pero dar en adopción a los niños no es un salida para una mujer que ha sido violada y no lo quiere criar?
Esos mecanismos ya existen. La adopción existe pero hay muchas dificultades. La mujer podría hacer uso de eso. Lo que está en debate es decirles a las mujeres que tengan a una criatura que no desearon o que no tenga cerebro o cráneo, que sabemos que va a morir al nacer.
Cuando nazca y el niño muere que se va hacer con la madre, darle el cadáver para que lo entierre, eso es injusto.
Además, continuar un embarazo producto de una violación. Cada mujer vive de manera muy particular la tragedia que fue la violación, obligarla a continuar viviendo esta violación no es nada cristiano ni ético.
Hay un debate entre la salud pública y religión. ¿Qué prevalece?
Son dos espacios distintos. Yo puede estar en contra de algo pero no puedo imponer mis ideas en otros que piensa diferente. Los católicos no podemos interferir en decisiones estatales. Este debate se debe hacer en las instancias que le corresponden. Estamos en un Estado laico, la iglesia no debe influir en las decisiones del Gobierno.
¿Usted cree que la Iglesia Católica en el Perú, a través de la figura del cardenal Cipriani, pueda evitar que el Congreso apruebe la despenalización del Gobierno?
Sí, sin duda que puede interferir. No tengo la menor duda que lo hará. Sin embargo, les corresponde a los políticos mirar la realidad de las mujeres del Perú y velar por los intereses de los ciudadanos.
La despenalización del aborto ha generado conflicto en el interior del Gabinete Ministerial…
Esperemos que las autoridades tengan la madurez para debatir el tema en relación a los intereses de los ciudadanos.
Esta propuesta ha generado que el ministro de Defensa, Rafael Rey, diga que si es aprobado se irá del Gabinete. ¿Qué opina de esta postura?
Es su decisión personal. En todo caso será el presidente Alan García el encargado de aceptar o no su renuncia. Yo creo que dichas declaraciones no corresponden a su cargo pero entiendo que su opinión se basa en una manera de pensar.
La defensora del Pueblo, Beatriz Merino ha pedido que se debata el tema de forma amplia. ¿Es posible una confrontación de ideas de manera alturada y que dé resultados positivos para la sociedad?
Por parte de Manuela Ramos no van a encontrar entre dichos. Nosotros estamos discutiendo ideas y opiniones. Estamos defendiendo los derechos de la mujer. Si me parece importante el llamado de la Defensora del Pueblo porque se debe discutir el tema de una manera alturada, responsable y pedagógica.