|
Desde
1996, los talibán (estudiantes del Corán)
intentan implementar en Afganistán un Estado
radical islámico según reglas medievales.
En el "Emirato
Islámico de Afganistán", de
orientación sunita, todo se mide según
la sharia, la ley islámica. Su estricto
cumplimiento es vigilado en última instancia
por el mullah Mohammed Omar, "Líder
de los Creyentes".
El
movimiento talibán fue fundado en 1994
en la sureña provincia de Kandahar por
egresados de escuelas del Corán paquistaníes
y afganas. Desde allí reclutaban sus combatientes
de la etnia pashtún.
En un principio,
cuando contaban con el apoyo de Estados Unidos,
se impusieron en la guerra civil entre varias
milicias.
La policía
de la virtud vigila el cumplimiento de todas las
disposiciones. Así, los hombres deben llevar
pantalones bombachos, turbantes y barbas.
Las mujeres deben
ir cubiertas de la cabeza a los pies cuando salen
a la calle y sólo pueden trabajar en casos
excepcionales.
Las
cámaras fotográficas, los televisores
y el baile están prohibidos, al igual que
los juegos de azar o Internet. A los ladrones
se les corta la mano y las mujeres infieles son
lapidadas.
También
se aplica la pena de muerte a quienes se alejen
del Islam o a quienes difundan otras religiones.
Actualmente se ven afectados por esa regla los
colaboradores de la organización cristiana
"Shelter Now".
El régimen
talibán está prácticamente
aislado. Sólo fue reconocido por Arabia
Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y el
vecino Pakistán.
Fuente: DPA
|