EL SHERIFF: LA BALA PERDIDA DEL APRA

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A pesar que las estadísticas y la lógica indicaban que Luis Castañeda Lossio repetiría su gestión por segunda vez consecutiva como alcalde de Lima, el candidato por el Partido Aprista (PAP), Benedicto Jiménez, mantuvo la esperanza de remontar la situación hasta el último minuto de la campaña electoral. Esta ilusión se vio truncada cuando, junto a su esposa Cristina, recibió el resultado de la votación a boca de urna que le otorgó un tercer lugar. El efecto que ocasionó la noticia, nada sorpresiva, fue grande en comparación al apoyo que recibió durante el transcurso de toda la campaña de parte de los altos funcionarios de su partido, de los cuales ninguno se hizo presente en el transcurso del día.

Texto: Jean Paul Hemmerling
Fotos: Diego Carpio
Videos: Jean Paul Hemmerling

Fuera de toda crítica, el 'Sheriff', como se hizo llamar al lanzar su candidatura al sillón municipal, movilizó numerosos medios de prensa desde tempranas horas del 19 de noviembre, que se interesaron por el singular programa de actividades que cumpliría el candidato antes y después de efectuar su voto.

Decidió comenzar su jornada en el corazón del Centro de Lima donde más de dos docenas de niños y niñas de humildes condiciones esperaban con ansias su llegada para compartir el acostumbrado desayuno de los candidatos antes de dirigirse a su centro de votación.

Los rostros de los menores se pintaron con sonrisas al ver la camioneta Cherokee del candidato, que llegó con media hora de retraso, estacionarse frente al comedor popular Club de Madres San Benito, en Barrio Altos. "El Sheriff, el Sheriff", se escuchó en todo el salón y entre vivas y aplausos el candidato hizo su ingreso.

Sobre la mesa del comedor, adornada con manteles con los colores característicos del partido de la estrella, lo aguardaba una taza de chocolate caliente y dos panes con jamón y chimichurri. Le fue difícil concluir su austero desayuno por las constantes interrupciones de la prensa y, en especial, de las madres de familia que le pedían que pose para una fotografía con sus hijos.

Dos horas más tarde, Jiménez retornó a su camioneta en la que se dirigió al Colegio Inmaculada, ubicado en el distrito de San Borja, seguido por un auto que resguardaba su seguridad durante todo el camino.

En el centro de votación se presentaron algunos problemas entre los reporteros y los miembros del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), quienes no permitieron el ingreso de la prensa a pesar de estar debidamente acreditados. El resto de votantes se sumaron a los reclamos cuando también les prohibieron el ingreso a sus mesas de sufragio. Finalmente, luego de ejercer su derecho como ciudadano, Benedicto salió de local y muy entusiasmado mostró su dedo medio entintado.

Lo curioso fue que hasta ese momento ningún integrante del partido de la estrella se hizo presente para expresarle su respaldo. La solitaria agenda del candidato cumplió el día crucial era motivo de muchas especulaciones. A diferencia de sus principales opositores, Luis Castañeda Lossio y Humberto Lay, quienes se reunieron en sus respectivas bases partidarias rodeados de centenares de simpatizantes, el coronel en retiro prefirió reunirse con su familia a esperar los primeros resultados del "flash electoral".

Solo distanciados susurros rompían el silencio sepulcral con que el candidato contaba lo minutos para las 4 de la tarde, hora programada para que las encuestadotas nacionales difundan los resultados de la votación a boca de urna. La cuenta regresiva sumergió en la angustia a los integrantes de su familia que lo acompañaban en un departamento miraflorino. Llegada la hora, todos los medios televisivos y radiales arrojaron al líder de Solidaridad Nacional (SN) como el ganador con una abultada ventaja de 28 puntos porcentuales.

Un leve movimiento de cejas bastó para expresar la desazón que le produjo el resultado que lo posicionaron momentáneamente en el segundo lugar con tan solo un 12,7 por ciento de respaldo, según la encuestadora Apoyo. "Esperé un poco más", fue la primera frase que soltó minutos después de la hora clave. Si bien sabía que iba a ser difícil obtener la victoria, postulante aprista mantuvo viva la esperanza de que los resultados puedan cambiar de manera sorpresiva.

Sobre su futuro político no quiso pronunciarse y prefirió tomar las cosas con calma. Sin embargo, su esposa, Cristina, que hizo las veces de asesora de campaña, comunicó la existencia de un plan "B" del cual tampoco precisaron detalles.

Para Benedicto, la agitada carrera electoral culminó sin brillos y con muchos sabores amargos. Su prematuro nacimiento como personaje político significó un suicidio para el partido de gobierno que perdió el mandato de la principal ciudad del país, según lo manifestaron durante la campaña muchos analistas.

A pesar que el 'Sheriff' reafirmó que recibió todo el respaldo de su partido de turno, queda la duda si el PAP será el patrocinador del supuesto plan "B" que su cónyuge viene cocinando para su futuro político.




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