Destrucción,
dolor y muerte fue lo encontró
Peru.com al llegar a la
zona del desastre en Pisco,
Chincha y Cañete,
tras el fulminante terremoto
que casi lo destruyó
todo en esas ciudades. Los
pueblos parecían
una zona de guerra, y los
pobladores deambulaban por
las calles sólo con
sus frazadas, ansiosos por
recibir la ayuda que poco
a poco va llegando.