LA DERROTA DEL MILITAR
A pesar de que todas las encuestas no le daban buen augurio nunca perdió el ánimo y tratando de demostrar que se encontraba en forma para afrontar la jornada electoral, el ex candidato presidencial de Unión por el Perú (UPP) y triunfador de la primera vuelta de los comicios generales Ollanta Humala comenzó la mañana del 4 de junio saliendo a trotar por las calles de Surco en compañía de la prensa. Según la agenda prevista del candidato nacionalista luego de su pequeño ejercicio debía de dirigirse al local de campaña de UPP, ubicado en San Borja, para tomar el tradicional desayuno electoral con sus correligionarios.
Texto: Elías León Fotos: Diego Carpio Videos: Diego Carpio
Sin embargo, Humala Tasso en compañía de su esposa Nadine Heredia rompió el protocolo y cambio el rumbo dirigiéndose a la Universidad Ricardo Palma, ubicado en Surco, para emitir su voto. No tuvo muchos inconvenientes a la hora de votar como si los tuvo en la primera vuelta.
Seguidamente acompañó a Nadine al colegio Jorge Chávez de Surco para que ésta emita su voto. En aquel lugar si hubieron altercados entre la prensa y la Policía: una reportera tuvo que sufrir la perdida de su micrófono y un redactor se agarró a golpe con los efectivos de orden. Más ordenado no pudo ser.
Después de estos bochornosos hechos el líder de UPP se dirigió al local de San Borja para el respectivo desayuno. Ahí lo esperaba ansioso la prensa nacional y extranjera que contemplaba la suculenta merienda que habían preparado las huestes humalistas: jugo de naranja y pan con chicharrón y camotes fritos.
Al final del desayuno, Ollanta y Nadine se atrincheraron en el segundo piso de dicho local para esperar los primeros resultados a boca de urna que se daría a las 4 de la tarde. El optimismo estaba al tope, pues hasta habían levantado un pequeño estrado y sacado parlantes con música nacionalista a las afueras del local de campaña para realizar un pequeño e improvisado mitin.
Sin embargo, al llegar la hora de la verdad, la desazón y la tristeza cayó como un balde de agua fría a los simpatizantes del candidato nacionalista. Todas las encuestas a boca de urna daban como vencedor al líder del Partido Aprista, Alan García.
A pesar de ello, las huestes humalistas se aferraron a los resultados oficiales de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y Ollanta junto a su compañera salieron a las afueras para alentar a la pequeña multitud de simpatizantes que habían llegado hasta el lugar para apoyar a su líder.
En horas de la noche, el ex militar dio un pequeño mitin donde dijo que a partir del día siguiente comenzaba la gran transformación y que ya se sentía ganador, pese a que el organismo electoral ya había dado los resultados oficiales al 77 por ciento donde ratificaba lo que decían las encuestas de boca de urna: Alan era el virtual ganador.
Finalmente, cuando ya Alan García celebraba con sus partidarios en la Casa del Pueblo, Humala un poco desencajado y entristecido daba una conferencia de prensa, esta vez sin su inseparable esposa, donde reconocía los resultados de ONPE y aceptaba su derrota en la contienda electoral.
|